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    Elon Musk quiere sacar a Tesla del mercado bursátil... ¿o tal vez no?

    Un tweet de Elon Musk desató la euforia ayer tarde en el mercado bursátil, provocando incluso que se detuviera la cotización de las acciones de la compañía.

    El motivo no es otro que el deseo de Musk de convertir en privada la firma, lo cual obligaría a recomprar todas las acciones que están en el mercado.

    Elon Musk.

    Ayer se desató la tormenta perfecta en Wall Street. En las primeras horas de la noche en Europa, un escueto tweet de Elon Musk sorprendía a todos al revelar las intenciones del magnate de recomprar todas las acciones de la compañía, es decir, transformarla de nuevo en una compañía privada.

    Estas declaraciones de Musk, combinada con un reciente rumor que afirma que el fondo soberano de Arabia Saudí estaba comprando poco a poco acciones de la compañía, provocaron que la cotización de las acciones de Tesla explotaran, subiendo súbitamente un 7 por ciento. El primer resultado directo fue que los organismos reguladores del mercado paralizaran la cotización de las acciones de la compañía, lo que contribuyó a aumentar el caos y la euforia.

    Mientras unos clamaban que la cotización de las acciones se había detenido porque la compañía había encontrado comprador, otros abogaban porque se debía a una investigación de la SEC debido a irregularidades. Todo rumores sin fundamento, hasta que pocas horas después se reanudaban normalmente las operaciones, cerrando la jornada de ayer a unos más que espectaculares 379.57 dólares la acción, lo que suponen 37.58 dólares más por acción. Una gran noticia para los inversores.

    Las intenciones declaradas por Elon Musk pasan por recomprar todas las acciones que están en manos de inversores ajenos a la compañía, grandes y pequeños, y automáticamente convertirse en una compañía privada más, sin cotizar en bolsa. El motivo que esgrime Musk es que al ser una compañía pública, está demasiado expuesta a influencias del exterior, y no podemos estar más de acuerdo.

    Musk afirma y no sin razón, que la compañía toma en muchas ocasiones decisiones que son muy efectivas para ese trimestre en particular pero que a medio y largo plazo pueden ser perjudiciales para la compañía. De la misma manera, la sobreexposición mediática conlleva que sus responsables no estén concentrados como deben en la consecución de los objetivos de la compañía, sino en pequeños hitos u objetivos parciales, como es el caso de los resultados financieros de los trimestres.

    De la misma manera, la misma sobreexposición conlleva que se magnifique cualquier acción, plan o resultado, por lo que en el caso de ser negativo puede afectar a las ventas (y posteriores resultados) de manera negativa. En el caso de ser una compañía privada, los responsables no deben estar “dando explicaciones” cada cierto tiempo.

    Instalaciones de Tesla en Europa.

    Según el tweet de Musk, las acciones serían recompradas a 420 dólares la acción, y además, asegura que los fondos necesarios para esa operación ya están asegurados. Si bien muchos se tomaron este tweet como una suerte de broma, poco después Tesla desveló un comunicado que confirmaba las intenciones de Musk, aunque dejaba claro que se trata solo de una posibilidad, no de un plan en marcha. Por lo que también cabe la posibilidad de que no se lleve a cabo.

    Una de las consecuencias de todo este caos y que ha pasado bastante inadvertida para muchos medios es que el subidón espectacular de las acciones de Tesla ha provocado que una gran cantidad de bonos de la compañía puedan por fin transformarse en acciones, lo que aliviaría considerablemente la deuda de Tesla. El total de estos bonos convertibles es de nada menos que 2.300 millones de dólares y una de las características de estos elementos de deuda es que pueden ser transformados en acciones si la cotización de estas sobrepasa los 359,8676 dólares.

    En el caso de ser convertidos en acciones ya no se podrá reclamar su dinero en efectivo, aunque se pueden vender las acciones en el mercado libre. Por lo que la consecuencia directa es que la compañía tendrá que dejar de pagar ese capital en efectivo. Lo que aliviaría considerablemente la deuda de Tesla, valorada hoy en unos 9.500 millones de dólares, de los cuales una gran cantidad debía ser abonada antes de que terminara 2018.

    Que la compañía siendo privada puede operar mejor no lo ponemos en duda, pero desde luego, el tweet de Elon Musk ha sido de lo más oportuno, sobre todo teniendo en cuenta que las acciones ayer arrancaban por encima de los 340 dólares, a menos de 20 de los poco más de los 359 que son necesarios para ver como desaparecen estos bonos (y su deuda con ellos). Por lo que es evidente que ese tweet vale su peso en oro.