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    Cómo saber si debes cambiar neumáticos con el truco de la moneda

    Un sencillo truco que hará que vayas más seguro.

    Mete una moneda de 1 euro en el dibujo del neumático. Si ves la parte dorada, entonces deberías cambiar los neumáticos por seguridad, para poder pasar la ITV y si quieres evitar que te puedan poner una multa por su mal estado.

    El correcto estado de los neumáticos de tu coche es crítico para mantener la seguridad durante la circulación. Y por correcto estado podemos referirnos al desgaste y mantenimiento; es decir, la profundidad del dibujo de la cubierta y también la presión de aire. Respecto a lo primero, la profundidad, tenemos a nuestro alcance el truco de la moneda para saber si deberíamos cambiar de neumáticos, o todavía no.

    Según la normativa, el dibujo debe tener una profundidad mínima de 1,6 milímetros. Esto significa que, si circulamos con una profundidad inferior, no solo estaremos poniéndonos en riesgo, y al resto de usuarios de la vía también, sino que además podríamos llevarnos una ITV desfavorable -si nos toca pasarla, claro- o una multa. No obstante, la recomendación es no dejar que baje por debajo de los 3 mm para garantizar la seguridad.

    La moneda tiene que ser de un euro por sus características en cuanto a las medidas.

    El truco de la moneda para comprobar el desgaste de los neumáticos

    El truco de la moneda sirve para comprobar el estado de desgaste de los neumáticos; o más concretamente, para asegurarnos de que la profundidad mínima de 1,6 mm de la que hablábamos anteriormente se cumple. Y este truco es tan sencillo como coger una moneda de 1 euro y meterla en el dibujo del neumático: si ves la parte dorada, entonces tienes que cambiar el neumático. En caso contrario, todavía podrías aguantar algo más de tiempo y de desgaste.

    Además de este sencillo, pero no tan conocido truco de la moneda que sirve para comprobar el dibujo del neumático, también hay que tener en cuenta que el desgaste sea regular, que la presión sea la correcta y que no existan bultos, deformaciones, grietas y otro tipo de imperfecciones en el neumático. Este tipo de imperfectos podrían facilitar que tengamos un reventón durante la circulación.

    Comprueba la fecha de fabricación de los neumáticos y recuerda que, aunque no tienen una fecha de caducidad como tal, se recomienda no utilizar neumáticos de diez o más años. Y como ya sabrás, antes de largos viajes deberías revisar la presión de los neumáticos con el vehículo en llano, evidentemente parado, y a poder ser con los neumáticos en frío para que los valores no se vean alterados por la temperatura del aire en su interior.