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    Los efectos de la ola de calor en la batería de tu coche eléctrico

    Los efectos de la ola de calor en la batería de tu coche eléctrico
    Las altas temperaturas pueden afectar a la batería de tu coche eléctrico.
    David Plaza
    David Plaza7 min. lectura

    Los días más calurosos del verano hacen que el termómetro ronde los 40 ºC en muchas zonas de España. Los coches eléctricos también pueden sufrir los estragos de la ola de calor, por lo que es importante conocer algunos riesgos y formas de evitar disgustos.

    Con la llegada del verano, el calor en la mayor parte del centro y sur de España es sofocante e incluso la inevitable llegada de alguna que otra ola de calor durante el mismo puede llegar a estropearnos las vacaciones.

    Ya te hemos hablado de los negativos efectos del calor extremo en los coches con motor de combustión y también el mejor modo de afrontar un viaje de largo recorrido en estas circunstancias.

    Pero, si tienes un coche eléctrico y crees que estás a salvo de problemas por dicha circunstancia, estás equivocado. Y no hablamos de elementos comunes a todos los vehículos como los neumáticos, el aire acondicionado o los frenos.

    La influencia del calor en la batería y en la autonomía

    En general, todo usuario de coche eléctrico es consciente de que la autonomía de su vehículo se ve mermada en invierno a consecuencia de las bajas temperaturas. Pero es menos consciente de los efectos que el calor provoca en el mismo.

    Las baterías de iones de litio, presentes en la mayor parte de vehículos eléctricos que se pueden comprar en el mercado, cuentan con varias limitaciones y una de ellas es su sensibilidad a las temperaturas.

    Las baterías de los coches eléctricos trabajan en un rango muy reducido de temperatura.

    De hecho, su rango óptimo de funcionamiento oscila en una reducida ventana de entre 20 y 25 ºC. La realidad es que dichas temperaturas se alcanzan en España durante un periodo muy reducido del año, por lo que entra en juego de manera esencial el sistema de refrigeración de las baterías con el que cuente cada coche.

    No todos los coches eléctricos tienen el mismo. Al igual que ocurre con los coches térmicos, la refrigeración puede ser por aire forzado o por líquido. El segundo sistema es mucho más eficaz que el segundo y garantiza que las baterías siempre se mantendrán en un rango de temperatura adecuado y acorde a las necesidades de las mismas en verano.

    La temperatura, cuando sobrepasa los niveles óptimos en la batería, afecta negativamente a la autonomía, reduciéndola en mayor o menor medida según las condiciones y la degradación de la mencionada batería. Esto se debe al sobrecalentamiento que sufre, algo que se acentúa notablemente a partir de los 45 ºC.

    CONSEJO MOTOR.ES

    Cuando vayas a instalar un punto de recarga en tu casa o recargar en tránsito, busca sombras o techos que protejan el dispositivo.

    Existen casos en los que las bajas temperaturas del invierno reducen más de un 30% la autonomía de un coche eléctrico. Lo que ocurra en verano con el tuyo dependerá sobre todo de la eficacia del sistema de refrigeración que tenga.

    También influirá en la autonomía el uso intensivo del aire acondicionado, aunque si tu coche equipa bomba de calor con aire acondicionado reversible, el consumo de energía -y por tanto, la reducción de autonomía- será menor que con un sistema de bomba de calor tradicional.

    Cómo afecta el calor a la recarga de las baterías

    Las temperaturas extremas propias de una ola de calor también pueden afectar a la recarga de un coche eléctrico en un cargador. Esto se debe a que, por encima de los 50 ºC, los componentes electrónicos empiezan a verse afectados y se reduce el rendimiento o incluso se produce una avería.

    Para evitar esto en la medida de lo posible, siempre que puedas utiliza un punto de recarga protegido del sol con un techo que prevenga este tipo de problemas. Incluso los hay que incluyen paneles solares en dicho techo para generar un plus de energía.

    Cómo reducir el estrés de la recarga en una ola de calor

    Es inevitable, no puedes librarte del calor sofocante que la ola de calor o el verano generan en el ambiente. Pero sí puedes hacer algunas cosas para evitar o minimizar los efectos nocivos del mismo en tu coche eléctrico.

    1. Carga el coche durante las horas más frescas: por la noche o a primera hora de la mañana, cuando hace menos calor y el proceso de calentamiento de las baterías no se ve acompañado por altas temperaturas. Además, es más barato.
    2. Enciende el aire acondicionado antes de salir: si lo haces durante la recarga, el sistema consumirá energía de la red y no de la batería. De ese modo estas no se sobrecalentarán. Además, muchos coches eléctricos cuentan con sistema de pre-enfriamiento del habitáculo.
    3. Conduce con tranquilidad: consumirás menos energía y eso reducirá el calentamiento de las baterías. Ambas cosas harán que la autonomía baje con menor celeridad.
    4. Recarga en puntos protegidos: como ya te hemos anticipado, es mejor elegir un cargador protegido del sol. Así, tanto el punto de carga como el vehículo sufrirán menos.

    ¿Se te ocurren más problemas y soluciones derivados de los efectos del calor en tu coche eléctrico? No dudes en contarnos tu experiencia en la sección de comentarios.

    Fuente: Electromaps / Fotos: Freepik