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    GP Abu DhabiEl análisis: las claves del GP de Abu Dhabi

    La última carrera de la temporada dio todo lo que se espera de un desenlace del campeonato, proporcionando incertidumbre hasta el final.

    Lewis Hamilton se valió de su posición dominante para poner contra las cuerdas a Nico Rosberg, aunque de un modo que provocó bastante polémica.

    La última cita de la temporada terminó coronando a Nico Rosberg como Campeón del Mundo de 2016, pero la polémica que rodeó a lo ocurrido ha dejado en Mercedes un sabor agridulce.

    Lewis Hamilton decidió ralentizar el ritmo de carrera para que los pilotos de Red Bull y Ferrari pudiesen acercarse a Nico Rosberg y amenazar su posición. Hamilton necesitaba ganar y que su compañero de equipo terminara fuera del podio para proclamarse campeón y pronto se dio cuenta de que el único modo de conseguirlo sería evitando que éste se escapara, pues el ritmo de los Mercedes era muy superior.

    Las estrellas

    Lewis Hamilton

    Después de la desconexión mental de Suzuka tras lo ocurrido en Malasia, Lewis Hamilton ha vuelto a demostrar que es el piloto más fuerte de la temporada. Es obvio que ha fallado en tres o cuatro carreras, pero también lo es que las cuatro averías que ha sufrido en el motor le han lastrado de manera excesiva.

    Cierto, las averías cuentan y, por tanto, Nico Rosberg es el justo campeón, pero eso no debe impedirnos reconocer que, en cuanto a criterios extrictamente deportivos -o de pilotaje-, Lewis Hamilton ha sido superior al resto este año. Y en Yas Marina tuvimos un nuevo capítulo de su habitual dominio hasta el punto de manejar a su antojo el ritmo de carrera. Hizo todo lo que pudo, pero siempre dentro de los límites deportivos. Un diez para Hamilton en Yas Marina, que cerró la temporada con un nuevo ciclo de cuatro victorias consecutivas para un total de diez este año.

    Nico Rosberg

    Las últimas carreras de Nico Rosberg habían sido correctas desde el punto de vista del campeonato, pero el brillo de su hipotético título mundial corría el riesgo de desvanecerse entre la bruma de la rotura de motor de Lewis Hamilton en Malasia.

    Pero hay que reconocer que actuaciones como las de ayer devuelven, al menos, parte de ese brillo a un título mundial muy trabajado y contra uno de los mejores pilotos de las últimas décadas. No tanto por su velocidad, que fue claramente inferior a la de Hamilton desde el mismo viernes, sino por cómo se defendió y sobrevivió a la táctica desesperante de su oponente. Y la guinda fue ese inconmensurable adelantamiento sobre Max Verstappen. Maniobras que valen títulos.

    Sebastian Vettel

    El alemán comentó durante el Gran Premio que el coche era mejor de lo que los resultados habían demostrado este año. Y, con actuaciones como las de ayer se suman argumentos a su favor. El piloto alemán alcanzó el podio desde la quinta plaza inicial en la parrilla y llegó a intimidar a Nico Rosberg, ayudado eso sí por la táctica de Lewis Hamilton.

    El coche ha demostrado ser rápido, especialmente en carrera y quizá el equipo ha sido el que no ha estado a la altura para sacarle todo el jugo. En cualquier caso, Vettel termina la temporada con buen sabor de boca y claramente por delante de su compañero de equipo, que para muchos ha estado muy bien este año. Qué cosas.

    Max Verstappen

    Verstappen pasó de la nada al todo en cuestión de pocas vueltas. Tras su toque con Nico Hülkenberg en la primera curva que le dejó último al paso por la primera vuelta, el neerlandés decidió cambiar a una táctica de una parada y le salió redonda.

    La escasa degradación de los neumáticos le permitió alargar el primer relevo con superblandos y eso le colocó de nuevo en las posiciones de honor cuando sus rivales empezaron a parar. Luego, aguantó con maestria el ritmo, oponiendo mucha resistencia a Nico Rosberg, pero sin llegar a sobrepasar el límite. Un gran final de temporada para el piloto más mediático del momento y que, por fortuna, acompaña tanta atención con un pilotaje de ensueño.

    Nico Hülkenberg

    La vuelta del parón veraniego nos trajo de vuelta al increíble Hulk que, tras la confirmación del fichaje por Renault, ha estado brillante y ha desdibujado en parte la excepcional temporada de su compañero. El alemán siempre ha tenido un talento poco común, pero nos falta ver una regularidad en los resultados que permita explotar ese talento al máximo. Aún queda pendiente, pero no perdemos la esperanza de ver finalmente todo el potencial que este piloto puede ofrecer.

    Los estrellados

    Daniel Ricciardo

    Daniel Ricciardo terminó la temporada de un modo decepcionante, pero en el global del año no hay mucho que se pueda decir en su contra. A diferencia de su compañero, mantuvo la estrategia de dos paradas y no funcionó, dejándole descolgado de la lucha por el podio y relegado a un segundo plano junto a un también desapercibido Kimi Räikkönen.

    Toro Rosso

    Por muy mal que vaya el motor Ferrari de 2015, lo cierto es que mientras Toro Rosso no solucione los problemas de fiabilidad que suele tener año tras año, el potencial del equipo permanecerá limitado. Si en los dos primeros días de Gran Premio el equipo no pudo casi rodar como consecuencia de los recurrentes problemas de pinchazos, el domingo el problema fue la caja de cambios.

    Es cierto que en el caso de Carlos Sainz, el golpe propinado por Jolyon Palmer no ayudó en absoluto, pero en el de Kvyat no hay excusa. El problema no es que se rompa la caja de cambios, sino más bien que es habitual que ocurran cosas y que no es de recibo que se produzcan pinchazos de manera recurrente en varios Grandes Premios y, al término de la temporada, el equipo no haya encontrado la causa.

    Jenson Button

    Triste despedida para Jenson Button, que estaba realizando una buena carrera hasta que la suspensión delantera derecha de su McLaren se rompió al subirse a un piano. No es que el británico fuera excesivamente brusco, simplemente el coche no aguantó algo que debería haber aguantado sin problemas. Cosas que pasan en monoplazas que, no lo olvidemos, no dejan de ser prototipos.

    En cualquier caso, el británico tuvo que despedirse en su última carrera tras pocas vueltas y sin poder cruzar la meta. Final indigno para un piloto al que sí echaremos de menos en la parrilla.

    El destello

    Maniobras que valen un campeonato. Nico Rosberg vio que el campeonato podía escaparse cuando Lewis Hamilton, con su ritmo lento, propició que Sebastian Vettel y Max Verstappen recuperaran terreno. El neerlandés adoptó una táctica de una parada que le permitió adelantar a Nico Rosberg cuando éste hizo su primera detención en boxes. Eso le obligó a adelantarle en pista si no quería perder posiciones con el resto de oponentes.

    Y vaya si lo hizo, de manera brillante limpia y muy trabajada ante el piloto más duro de la parrilla en estas situaciones. Nico Rosberg no se arrugó y, en ese momento, revalorizó de manera destacable su primer título mundial.

    La zona oscura

    La imagen muestra lo juntos que cruzaron la meta los cuatro primeros clasificados. El ritmo deliberadamente lento de Lewis Hamilton propició que el paquete se comprimiera, algo que se hizo especialmente evidente tras la última parada, cuando el británico redujo aún más para permitir a Max Verstappen y Sebastian Vettel acercarse a Nico Rosberg y así tener opciones de adelantarle y darle el título mundial a Lewis Hamilton.

    Hay división de opiniones en lo que a la idoneidad del proceder de Hamilton se refiere, incluso entre los propios pilotos. Y, en Mercedes, Lewis se ha quedado solo en este asunto. Pero principalmente ha sido por una razón: desobedeció las órdenes de sus superiores, que le ordenaron incrementar el ritmo para que Vettel no pudiese llegar a la altura de ambos pilotos de la marca alemana y, según ellos, poner en riesgo la victoria.

    Las razones son muy discutibles, pero al fin y al cabo son los que mandan, los que pagan y los que le han influido de manera trascendental en las numerosas victorias que Hamilton ha conseguido en los últimos tres años. La decisión de Hamilton de ralentizar a Rosberg es fácilmente justificable. La desobediencia, no tanto. Especialmente si pretendes seguir en el equipo.

    Fotos: Mercedes | Red Bull | Ferrari | Force India | Toro Rosso | McLaren