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    El «Plan Seidl», ante su examen real: las claves del ascenso a la cima de McLaren

    Andreas Seidl es una persona con las cosas muy claras.McLaren Racing

    Tras iniciar el camino de la recuperación en 2019, McLaren debe continuar avanzando en dirección a los equipos punteros.

    Andreas Seidl es el hombre que debe guiar a un equipo que lleva demasiado tiempo alejado de su historia de éxito y tiene muy claro cómo hacerlo.

    En la Fórmula 1 siempre es así: para un equipo es cuestión de mantenerse y para el resto el avance es la única salida. En realidad, tanto Mercedes como el resto tienen cada año la obligación de superarse a sí mismos porque en la categoría reina nadie se queda parado ni un sólo segundo.

    La diferencia entre un equipo de Fórmula 1 y el resto de formaciones o corporaciones tecnológicas es que en el Gran Circo el tiempo es oro dentro y fuera de la pista. No vale hacerlo bien: hay que hacerlo bien y MUY rápido.

    Para McLaren -uno de esos equipos que tiene que avanzar más rápido que el resto-, 2019 supuso el inicio del fin de un periodo traumático en el que su historia se vio emborronada por años de penurias y bochorno junto a Honda, pero no únicamente por culpa de Honda. Tras detectar los principales puntos débiles, Zak Brown no dudó en ponerse a trabajar y acometió decisiones difíciles y arriesgadas como someter al equipo a un dolor casi insoportable durante los últimos seis meses de 2018 para cortar de raíz los males heredados del pasado.

    Funcionó. Y ahora es Andreas Seidl, convenientemente arropado por James Key y Andrea Stella, quien tiene el mando de McLaren F1 mientras Zak Brown se centra en rentabilizar y expandir la herencia deportiva de la marca británica en otros campos del automovilismo junto a Gil de Ferran.

    El «Plan Seidl»

    Este alemán, que llevó a un éxito rotundo a Porsche en el WEC, quiere hacer lo mismo con McLaren y tiene muy claro cómo. Andreas Seidl ha demostrado desde el primer día que ve las cosas cristalinas y así se lo ha hecho saber a los integrantes de la firma afincada en Woking.

    Ambición, liderazgo, audacia y realismo: esos son los ingredientes principales de la fórmula del éxito que Seidl afirma tener en su laboratorio. Y el primer paso ya se dio en 2019, momento en el que McLaren recuperó las ganas de ganar.

    Zak Brown (derecha) ha otorgado plenos poderes a Andreas Seidl en McLaren F1.

    «McLaren ha recuperado su espíritu de competición, que es el requisito previo para tener éxito en el deporte del motor», afirma Andreas Seidl en declaraciones a Auto Motor und Sport. «Con la exitosa historia del equipo, no es de extrañar que lo hubiera perdido hasta cierto punto después de la racha de los últimos cuatro o cinco años».

    El segundo ingrediente es el liderazgo, que básicamente consiste en definir el camino a seguir y aprovechar el máximo potencial de cada uno de los integrantes del equipo. «McLaren es un conjunto de muchos, muchos talentos y también una gran cantidad de conocimientos. Lo que se ha perdido en los últimos años es una estructura de gestión y una dirección claras. En mi primer acto oficial, le di al equipo una estructura clara. Por mi experiencia, la estructura clásica de la pirámide funciona mejor, al menos en la situación actual del equipo. Es importante que todos los entiendan. Todos deben conocer las responsabilidades y los flujos de información».

    «Debemos crear una cultura en la que la gente se atreva a abordar los problemas abiertamente y a correr riesgos»

    Además de un camino claro a seguir, Seidl quiere dotar a sus empleados de la tranquilidad suficiente como para inventar, experimentar, tomar riesgos. De ese modo llegan las ideas brillantes y el talento sale a relucir.

    «Es importante tener poca política, que no se señalen los problemas y que se busquen soluciones», afirma Seidl, reclamando audacia. «Para hacer esto, debes crear una cultura en la que la gente se atreva a abordar los problemas abiertamente y a correr riesgos sin temor a que si algo sale mal les perjudique. Intento hacer eso con mi equipo directivo».

    «He sido afortunado porque siempre tuve jefes que me apoyaron y al mismo tiempo me dieron suficiente libertad», recuerda el alemán sobre su etapa profesional. «Es la única forma de mostrar lo que puedes hacer. Así es como queremos que sea McLaren, para mí esa es la clave del éxito».

    2020, con el cambio de reglamento en el horizonte

    La Fórmula 1 se enfrenta al que podría ser el mayor cambio de su historia con la llegada de nuevos reglamentos deportivo, técnico y, sobre todo, financiero. Un límite presupuestario acompañado de un formato distinto de Grandes Premios y monoplazas radicalmente diferentes al estar basados en el efecto suelo.

    Por ello, muchos equipos podrían tener la tentación de considerar 2020 como un periodo de transición con el que preparar a fondo la nueva etapa, pero Seidl no quiere que ese pensamiento se instale en McLaren.

    En Brasil, McLaren volvió al podio cinco años después y Seidl no quiere que la inercia positiva se ralentice en 2020.

    «Tenemos que mantener la dinámica positiva que hemos encontrado en 2019», apunta el director de McLaren F1. «También queremos dar un paso adelante en 2020. No en términos de ubicación, pues espero una pelea difícil por el cuarto lugar nuevamente. Eso es lo máximo a lo que podemos aspirar actualmente en la Fórmula 1 dada la fortaleza y el presupuesto actual. Todavía vemos suficientes puntos débiles en el equipo en los que tenemos que trabajar».

    No le falta razón a Seidl, pues McLaren ha avanzado mucho en 2019, pero aún tiene un largo camino por delante si quiere volver a ganar carreras. «Tenemos que demostrar que estamos evolucionando en nuestros puntos débiles. Y es por eso exactamente por lo que es importante tener una buena temporada en 2020. Tengo claro que nos espera un acto de equilibrio este año desde el momento en que nos centremos por completo en 2021. Lógicamente, esto sucederá antes de lo habitual», admite.

    Aunque en la actualidad McLaren cuenta con una plantilla y un presupuesto inferior al de los equipos punteros (alrededor de 150 millones de euros menos que Ferrari y Mercedes), la llegada del límite presupuestario en 2021 cambiará radicalmente dicho escenario.

    McLaren ya tiene una estructura adecuada para operar con 175 millones de dólares anuales de presupuesto, el máximo que permitirá la FIA a partir de 2021, por lo que Seidl tiene claro que contará con todo lo necesario para cumplir las expectativas.

    McLaren tiene una estructura incapaz de luchar por el título ahora, pero perfecta para el límite presupuestario de 2021.

    «Somos casi 750 empleados, que es significativamente menos que los tres mejores equipos. Si miramos al límite presupuestario, ya estamos en la escala correcta», afirma. «Los propietarios del equipo nos dejaron claro que podemos operar con el límite del presupuesto, es una gran señal para el equipo porque tenemos el requisito previo para llegar a la cima».

    Pero las victorias y los títulos no llegarán de golpe, porque Seidl es realista a la hora de evaluar la situación actual y el tiempo que le llevará a McLaren llegar al final del camino. «Eso no sucederá en 2021, los mejores equipos aún tienen más presupuesto, más recursos y más personal», recuerda, aunque sin olvidar la raíz del problema. «Y también hacen un mejor trabajo, tienen una mejor infraestructura, mejores procedimientos, métodos y procesos, más eficiencia, más confianza en su propio desempeño sin dejar que degenere en arrogancia. Es probable que lo aprovechen en 2020 como preparación para 2021. Después del comienzo del nuevo reglamento, llevará tiempo que el límite presupuestario surta efecto. Por lo tanto, espero estar en el podio y ganar carreras en 2023».

    Debilidades… y fortalezas

    Para mejorar, es tan importante saber hacia dónde vas cómo de dónde vienes. Y con qué recursos cuentas para el viaje. ¿Qué le falta a McLaren para tener un coche ganador? Según Seidl, dos elementos principales: carga aerodinámica y polivalencia.

    «Nuestra desventaja con los mejores coches fluctuó entre 1 y 1,5 segundos», recuerda Seidl. «Los mejores equipos siempre ofrecen el mejor rendimiento en todos los circuitos y en todas las circunstancias porque tienen coches que son menos sensibles a ciertas condiciones, por ejemplo, las características de la pista, las temperaturas y la distancia al suelo».

    McLaren llegó a tutear a los equipos grandes en ciertos momentos de la temporada pasada, pero la consistencia que tienen Mercedes, Ferrari o Red Bull resulta inalcanzable para los equipos de mitad de parrilla, que no pueden más que aspirar a pequeños destellos de lucidez antes de sumirse de nuevo en la más confusa lucha de mitad de parrilla.

    «La carga aerodinámica debe estar disponible en toda la gama de ajustes, en todos los estados dinámicos, en todos los tipos de curvas»

    «Para nosotros fue como ocurre con muchos coches de mitad de parrilla: tienes una configuración en la que funcionan muy bien, pero si te sales de ese margen, de repente estás al final de la parrilla», explica Seidl. «Tenemos que empezar por ahí. Más carga aerodinámica es una cosa y menos sensibilidad es la otra. La carga aerodinámica debe estar disponible en toda la gama de ajustes, en todos los estados dinámicos, en todos los tipos de curvas. Hubo demasiadas fluctuaciones».

    Pero no todo son debilidades en McLaren, que en 2019 demostró estar muy por encima de formaciones como Ferrari en lo que a maximizar los recursos respecta, especialmente en estrategia de carrera y trabajo en equipo dentro y fuera de la pista.

    «Ese fue uno de nuestros puntos fuertes. También fuimos buenos en las salidas y las primeras vueltas de la carrera», analiza Seidl. «En nuestra situación, es importante ver que en algunas áreas ya nos mantenemos al día con los mejores o incluso los superamos. Esto nos da la confianza para conseguirlo también en otras áreas».

    La motivación es crucial y Seidl tiene claro que sus empleados deben ser conscientes de que el esfuerzo y el talento comienza a dar sus resultados. «Es por eso que colgamos las fotos en la fábrica cuando competimos en las primeras vueltas de alguna carrera frente a un Ferrari o un Mercedes y celebramos ampliamente el tercer lugar de Brasil. Son fotos de motivación. Muchos de los integrantes del equipo nunca han experimentado algo así».

    El último eslabón de la cadena son los pilotos, que deben materializar el esfuerzo de cientos de personas en resultados tangibles. Según Andreas Seidl, Carlos Sainz y Lando Norris forman el binomio perfecto para impulsar a McLaren hacia el éxito, pero también para formar parte del mismo cuando llegue el momento.

    «Por lo que he visto de los dos hasta ahora, estoy convencido de que tienen el potencial de ser los mejores pilotos», explica el alemán. «Ahora es importante que les demos un coche con el que puedan pilotar y crecer con nosotros. Entonces deberán demostrar que son pilotos ganadores. Por el momento no hay razón para dudar de ellos», concluye.

    Fotos: McLaren Racing

    Fuente: Auto Motor und Sport