¿Tiene sentido un IVA reducido para los coches eléctricos?

¿Y si los impuestos para los coches ecológicos disminuyesen hasta solo el 10%? Es una propuesta del sector del automóvil para el Gobierno de España, podría aumentar significativamente el parque de vehículos más respetuosos con el medio ambiente con escaso impacto recaudatorio.

El Tesla Model X, en su versión más cara (P100D 7 plazas) contribuye a las arcas públicas con 29.921 euros de IVA, el 21% de su valor

Una vieja reivindicación del sector automovilístico español es reducir la carga impositiva que hay sobre el mismo. No en vano hablamos del primer sector económico por exportaciones, el 20% de nuestro saldo exterior, y que contribuyó en impuestos con 26.612 millones de euros en 2016, un 3% más que en 2015.

El Gobierno del PP, en el poder desde finales de 2011, ha sido reticente a la hora de bajar los impuestos para paliar el gran déficit de nuestra economía y por las presiones de Bruselas. Sin embargo, el Plan PIVE fue una reducción encubierta de impuestos que estimuló una demanda muy deprimida.

Actualmente los turismos nuevos en España se gravan como norma general con impuestos desde el 21% hasta el 35,75%, y en algunas autonomías hasta el 37,75%. Desde septiembre de 2012 es así, cuando el Partido Popular elevó el tipo general del IVA del 18 al 21%. Previamente, los socialistas lo subieron del 16 al 18% en mitad de la crisis.

Con el IVA al 10% el BMW i3 básico costaría 32.273 euros en vez de 35.500

El IVA es del 21%, a menos que hablemos de vehículos destinados al transporte de personas con movilidad reducida (PMR) o de autotaxi, que gozan de un tipo del 4%. Luego hay que añadir el impuesto de matriculación, que va en función de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) por kilómetro.

La mayoría de los coches que se matriculan en España emiten menos de 120 g/km de CO2, por lo que tienen un tipo impositivo del 0%, no pagan el IM. De 121 a 160 g/km se paga un 4,75%, de 161 a 200 g/km un 9,75%, y por encima un 14,75%. La mayoría de los modelos ecológicos no pagan el IM (tipo efectivo 21%) o el mínimo (tipo efectivo 25,75%).

Recientemente se aprovó el Plan MOVEA 2017, que bonificará la compra de vehículos propulsados por energías alternativas: híbridos enchufables, eléctricos, a gas o de hidrógeno. La demanda se puede estimular más si además se reduce el IVA a un tipo inferior: el 10%. El Gobierno no está muy por la labor de bajar impuestos, pero podría pensárselo.

El Nissan Leaf básico (Visia 24 kWh) pasaría a costar 26.782 euros en vez de 29.460, es decir, 2.678 euros menos

Desde la Comisión Europea se reconoce la predisposición a permitir un tipo reducido del 10% para los modelos propulsados por energías alternativas. ANFAC, una de las patronales del automóvil, ha estado negociando con representantes de la Comisión Europea.

De llevarse a cabo dicha medida, multitud de modelos ecológicos quedarían con una tasa impositiva de solo el 10%. Eso beneficiaría directamente a todos los eléctricos, todos los híbridos enchufables y bastantes modelos propulsados por autogas (GLP) o gas natural (GNC).

La reducción de impuestos permitiría hacer más atractivos estos vehículos, ya que respecto a un modelo gasolina o diésel tienen un sobrecoste tecnológico. En algunos casos hasta sería más barato adquirir un eléctrico que un modelo equivalente de combustión. En otros países europeos esa política ha funcionado muy bien.

La experiencia el países europeos nos ha enseñado que las ventas mejoran mucho cuando hay ayudas a la compra, rebajas de impuestos o incentivos adicionales

Noruega, uno de los paraísos terrenales para los coches eléctricos, tiene un tipo general del IVA del 25% que los eléctricos no pagan, y tampoco tienen impuesto de matriculación. Entre eso, y otros beneficios, las matriculaciones se han disparado. El país recauda menos impuestos pero se generan externalidades positivas, como menor contaminación, un tráfico más silencioso, etc.

Si miramos el aspecto negativo de la medida, supone bonificar bienes que no son de primera necesidad -ni mucho menos- cuando hay cuestiones de gasto social mucho más importantes o bienes más susceptibles de tener tipo reducido, como los productos de higiene femenina, que afectan a un grupo mucho más importante de la población nacional.

Por ejemplo, un Tesla Model S es un coche ecológico, pero también es un modelo de alta gama, ¿merece ser bonificado?

Podemos llegar a la conclusión que los coches eléctricos son, además de "juguetes caros", vehículos que contribuyen a un aire más limpio, a urbes más silenciosas, conductores más sosegados... y en su fase inicial hay que apoyarlos. Cuando se puedan producir a un coste similar a los vehículos tradicionales, no harán falta ayudas. Mientras tanto la demanda hay que estimularla.

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