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    Lada Granta Classic, sobreviviendo a las sanciones a Rusia con tecnología de los años 90

    Lada Granta Classic, sobreviviendo a las sanciones a Rusia con tecnología de los años 90
    Javier Costas
    Javier Costas6 min. lectura

    Después de meses sin actividad, AvtoVAZ volvió a fabricar coches desde el 8 de este mes. Se trata del Lada Granta Classic, privado de todos los componentes que tenían que importarse del exterior. Ahora mismo es el coche más barato en Rusia.

    Los rusos saben cómo es vivir aislados del resto del mundo, al menos si tienen la edad suficiente para acordarse de la era soviética. Ahora mismo Rusia es el país más sancionado del mundo, por encima de Corea del Norte, y su economía no ha caído más porque su gobierno no lo admite, lo suaviza. AvtoVAZ es un buen ejemplo de cómo van las cosas.

    La marca Lada estaba bajo el control de Renault hasta que los franceses tuvieron que tachar de su balance todos los activos en Rusia a cambio de un rublo, quedándoselo la Central de Investigación Científica Automotriz de Rusia (NAMI), dependiente del Kremlin. Lada vuelve a ser una marca estatal.

    Durante semanas se han hecho cambios en el Lada Granta Classic para poderse volver a fabricar sin aquellas piezas que le hacían un coche moderno. De esta forma, la fábrica de Toliatti pudo volver a funcionar y ofrecer el coche más barato de Rusia, entre otras cosas por falta de competidores.

    El 8 de junio se reanudó la producción del Lada Granta Classic

    La versión Classic era la más barata del Granta, ahora es la única. Se ofrece en las tres carrocerías: liftback, sedán y familiar, con un fiable antiguo motor de gasolina de 90 CV que no supera la normativa de emisiones Euro 3. Queda el consuelo de que homologa 6,5 l/100 km y admite gasolina de 92 octanos.

    Anunciado como el «coche antisanciones», sus precios arrancan en 658.300 rublos, al cambio 11.000 euros, resultando 1.715 euros más barato que la versión previa. La oferta comercial incluye un descuento de 20.000 rublos (333 euros al cambio) por financiar y entregar un coche a cambio. Incluso tiene tres años de garantía.

    La parte mala es que carece de airbags, frenos ABS, control de estabilidad o pretensores pirotécnicos para los cinturones de seguridad. Tampoco tiene equipo de música, aunque tiene la preinstalación y cuatro altavoces. Por supuesto no hay ninguna sofisticación como navegador GPS o cosas por el estilo. Esos componentes no se fabrican en Rusia.

    Lada Granta Classic con carrocería liftback (2022)

    El nuevo Lada Granta Classic viene de serie con elementos que antes eran propios de versiones superiores, véase molduras de puertas, manetas y carcasas de los espejos pintadas en color carrocería. Las ruedas estándar son de 14" con tapacubos, pero opcionalmente hay llantas de 15".

    Al menos viene con dirección asistida eléctrica, elevalunas eléctricos delanteros, anclajes ISOFIX, luces de circulación diurna, ordenador de a bordo y cierre centralizado. Se promociona como una versión mejorada en cuanto a confort y diseño. A su lado, hasta los Dacia Logan se pueden considerar «full equip».

    Es la respuesta a una situación de crisis brutal en Rusia por el efecto de las sanciones. El país trata de estimular el parque de proveedores y ser autosuficientes con una inyección de 30.000 millones de rublos, al cambio menos de 500 millones de euros. El comodín de los chinos no ha servido, no quieren exportarles nada que esté sujeto a sanciones para evitar líos.

    Además del Lada Granta Classic, sabemos que hay intención de resucitar el Renault Duster con los escudos de Lada. Este modelo se venía fabricando en Moscú, en la factoría que Renault ha perdido, donde también se quiere fabricar de nuevo modelos de la marca Moskvicht, posiblemente con alguna base del fabricante chino JAC.

    Durante una temporada el mercado ruso va a convivir con una oferta muy escasa y básica. Si comparamos las ventas de mayo con las del año pasado, se han hundido un 83,5% y los precios de los coches se han disparado a niveles absurdos. El Granta lo tiene fácil para mantenerse como el número 1 del mercado ruso, sobre todo si no hay competencia.

    La economía rusa está muy tocada a pesar de los ingresos récord por venta de petróleo y gas. La inflación oficial es del 17,1%, la proyección oficial de caída del PIB es del 7,8%, aunque analistas independientes creen que caerán un 30%. Solo Ucrania, país invadido, caerá más por la destrucción de su industria. Putin ya solo puede huir hacia delante con esta guerra.