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Prueba Nissan Townstar 2022, una furgoneta con dotes de monovolumen

Prueba Nissan Townstar 2022, una furgoneta con dotes de monovolumen
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Oscar Magro
Oscar Magro11 min. lectura

¿Se trata de un monovolumen basado en una furgoneta o es al revés? El Nissan Townstar Combi pretende ser uno de los modelos más polivalentes de la marca japonesa: capaz de ser un vehículo de trabajo o de viajar con comodidad con toda la familia.

El nuevo Nissan Townstar es un vehículo comercial ligero con grandes dosis de espacio y funcionalidad. Sustituye en la gama al extinto Nissan NV200 y no solo se propone como un automóvil de trabajo sino que también tiene una faceta destinada al uso familiar y al ocio.

Nissan ha añadido unos remates a la parte inferior de los paragolpes para proporcionar una imagen más robusta

La propuesta de la marca japonesa se divide en dos variantes: la versión Furgón con dos asientos destinada al transporte de mercancías y la versión Combi de 5 plazas dirigida al transporte de pasajeros. En esta ocasión he tenido la oportunidad de examinar el Townstar Combi, que reemplaza al Nissan NV200 Evalia y tiene una vocación de monovolumen.

El diseño es sobrio pero moderno, plagado de líneas poligonales. Hay molduras cromadas subrayando los faros delanteros LED, las puertas delanteras se abren en un ángulo de casi 90° y las dimensiones resultan muy compactas: El Townstar tiene 4.486 mm de longitud, 1.848 mm de altura incluyendo las barras de techo y 1.860 mm de anchura.

La furgoneta de Nissan se asienta sobre la conocida plataforma CMF-C de la Alianza Renault-Nissan-Mitsubishi y se ha desarrollado en paralelo al Renault Kangoo y a los Mercedes Citan y Clase T, modelos con los que comparte no solo arquitectura sino también numerosos elementos técnicos y características.

Las opciones de personalización son limitadas, como suele ocurrir en este segmento. Las llantas son siempre de 16 pulgadas en todas las versiones (con llantas de aleación o tapacubos según el nivel de equipamiento) y hay seis tonos disponibles para la carrocería, de los cuales el color Rojo Carmín de nuestra unidad de pruebas es el más atrevido y llamativo.

Las puertas delanteras tienen un ángulo de apertura soberbio para facilitar el acceso

Un interior práctico y espacioso

En el interior hay demasiadas similitudes con su gemela de Renault. No es un reproche en cuanto a calidad porque aunque todo el salpicadero está realizado en plástico duro tiene un aspecto bastante aparente pero lo cierto es que apenas hay nada que te recuerde que estás a bordo de un Nissan. El volante, la instrumentación, el sistema multimedia, el módulo de climatización, la palanca de cambios, … todo es de Renault e idéntico a lo que encontraremos en un Kangoo.

Nissan expone los niveles de equipamiento Acenta, Acenta+, N-Connecta y Tekna. La unidad que he conducido era el tope de gama y lleva una tapicería es mixta con la parte exterior de tela y el interior en cuero. Esta piel sintética tiene un tacto agradable pero no transpira nada y da muchísimo calor en verano.

El cuadro de instrumentos es de fácil lectura y tiene una pantalla TFT de 4,2 pulgadas. En el centro del salpicadero se ubica el sistema multimedia con una pantalla de 8 pulgadas. Es sencillo, tanto por calidad de imagen como por funciones disponibles y diseño del interfaz, pero cumple bien su función. Además cuenta con conectividad con Apple CarPlay y Android auto, siempre con cable. La propia pantalla tiene una conexión integrada USB-A.

Cabina sin lujos pero bien hecha

En la parte inferior de la consola central se integran un par de posavasos y una base de carga inalámbrica para smartphones. En el techo hay una enorme repisa portaobjetos, hay otro espacio de almacenamiento en la parte superior del salpicadero, cuenta con un compartimento con tapa que alberga dos tomas USB-A encima de la cúpula de la instrumentación y otro espacio bajo el reposabrazos delantero. Muchos lugares donde colocar cosas, como se espera en una furgoneta, añadiendo hasta 49,5 litros de espacio interior extra.

La guantera tiene un sistema de apertura peculiar porque se abre como un cajón. Desafortunadamente el fabricante japonés no dispone de una segunda guantera superior que sí podemos encontrar en otras furgonetas. Tampoco permite disfrutar de un techo solar panorámico que equipan algunos rivales.

Como coche familiar, la furgoneta japonesa tiene tres asientos con anclajes Isofix: el delantero derecho y los dos de los extremos en las plazas posteriores. La configuración interior del Townstar Combi es de cinco ocupantes, no hay versiones de siete plazas ni opción de una carrocería extendida.

Las plazas posteriores son muy espaciosas, especialmente en altura y anchura

Las plazas traseras disponen de tres asientos y por anchura hay espacio suficiente para que los tres adultos viajen con comodidad. También hay muchísimo espacio en altura, aunque el espacio longitudinal limita las cosas a pasajeros de hasta 1,85 m de estatura aproximadamente.

Las puertas traseras son deslizantes y las ventanillas de esta segunda fila son eléctricas, se abren como un turismo convencional. Merece la pena mencionarlo porque resulta una solución más práctica que la de algunos de sus oponentes: por ejemplo, en un Volkswagen Caddy son fijas y en otros modelos son correderas de manera manual.

Los ocupantes de los asientos posteriores cuentan con sus propias salidas de aire, dos tomas USB-A, una conexión de 12 V y un diminuto compartimento para guardar objetos pequeños. Además hay dos mesitas plegables tipo avión tras los respaldos de los asientos delanteros.

Abatiendo los respaldos traseros el suelo queda casi plano, lástima que no se haya optado por poner tres asientos independientes

Los respaldos traseros se abaten en una proporción 60:40 y una vez plegados quedan integrados bajo el suelo dejando una superficie prácticamente plana con el espacio de carga, de esta manera se consiguen hasta 2.800 litros de volumen. Con las cinco plazas operativas el maletero es de 775 litros medidos hasta la bandeja cubreequipajes y 1.030 litros medidos hasta el techo. El portón deja un acceso muy amplio aunque la luneta trasera no se abre de manera independiente.

Gasolina o eléctrico, las opciones mecánicas del Townstar

Nissan propone una única motorización en la gama del Townstar que se ampliará más adelante con la llegada de una versión 100% eléctrica con 122 CV y batería de 45 kWh. Por el momento, la propuesta disponible es un motor de gasolina 1,3 turbo con cuatro cilindros y 130 CV. Carece de las mecánicas diésel que sí tienen el Kangoo y el Citan.

Con el motor de gasolina tiene un rodar muy suave y silencioso, demostrando que es una de las furgonetas con el funcionamiento más refinado del mercado. La potencia es suficiente para hacer una conducción tranquila pero no demuestra demasiado brillo a la hora de realizar adelantamientos o mover cargas pesadas.

El Townstar Combi 1.3G regala una conducción gratificante en todo momento

En la consola hay un botón Eco con el que, en teoría, se consiguen mejores registros de consumo. Sin embargo, aparte de anestesiar ligeramente la respuesta del motor, no he notado que la eficiencia sea sensiblemente superior. El consumo se sitúa entre los 6,5 y los 7,0 l/100 km haciendo trayectos variados con poca carga.

El cambio manual de seis marchas tiene un manejo agradable y unas relaciones bien ajustadas. No se propone ninguna versión con transmisión automática. La furgoneta de Nissan tiene una suspensión muy blandita que beneficia enormemente la comodidad pero que evidencia grandes movimientos de balanceo que perjudican la agilidad. El pilar A, con una base notablemente gruesa, resta visibilidad en algunos giros.

Por espacio y practicidad, la furgoneta de Nissan no tiene nada que envidiar a los monovolúmenes tradicionales

La propuesta monovolumen de esta furgoneta también se aprecia en el amplio repertorio de sistemas de seguridad. El modelo japonés lleva airbag frontales, laterales y de cortina, regulador de velocidad, control de crucero, frenado de emergencia automático (AEB), sensores de luz y lluvia, aviso e intervención de ángulo muerto, asistente de mantenimiento de carril, asistente de arranque en pendiente, asistente contra viento lateral, reconocimiento de señal de tráfico, asistente de remolque o detector de fatiga inteligente.

Es por tanto un modelo muy completo y polivalente, válido para un uso laboral a diario y familiar en fines de semana y viajes. El Nissan Townstar Combi está a la venta desde 23.170 euros, un precio que incluye los descuentos por financiación. La marca propone una garantía de 5 años o 160.000 km y los intervalos de servicio son de 2 años o 30.000 km.

Prueba Nissan Townstar 2022, una furgoneta con dotes de monovolumen