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    ITV electrónica o eITV: qué es y cómo funciona

    David Plaza
    David Plaza
    6 min. lectura
    Ejemplo de la nueva eITV, que sustituyó a la ficha técnica tradicional.

    Se trata de un documento emitido por los propios fabricantes de vehículos en los que aparecen los datos que exhibía anteriormente la ficha técnica de cartón verde tradicional. Marca, modelo, número de bastidor, potencia, cilindrada, matrícula, etc, así como el resultado de las ITV obligatorias o las que se hacen tras una modificación que las hace necesarias. Además, figura el número NIVE (Número de Identificación del Vehículo), formado por 32 dígitos y que en la práctica ejerce como DNI del coche.

    El pasado 1 de octubre de 2015 entró en vigor el Real Decreto que hacía posible la informatización de la ficha técnica, obligando a las marcas a emitir la ITV electrónica o eITV para los vehículos de tipo B, M o N matriculados a partir del 11 de noviembre. Para los de tipo BL, dicha aplicación llegaría desde el 11 de mayo de 2016.

    La eITV no es más que un cambio de formato de la ficha técnica, que deja atrás el cartón verde para convertirse en una fotocopia con código de barras en la que están todos los datos relacionados con el vehículo en cuestión. Gracias a ella, se puede acceder a dicha información por vía telemática, lo que ofrece muchas ventajas.

    Objetivo

    El objetivo del proyecto consistía en establecer un canal de comunicación entre fabricantes e importadores de vehículos y las Administraciones públicas que se encargan de homologar y matricular los vehículos.

    Anteriormente, los fabricantes debían aportar la documentación necesaria de manera presencial en el Ministerio de Industria, Energía y Turismo, que tras comprobar que todo estaba en orden, autorizaba la impresión de la ficha técnica. El fabricante debía desplazarse de nuevo al ministerio y, posteriormente, dicha ficha era enviada al concesionario o entidad financiera para finalizar el trámite en la Dirección General de Tráfico. Todos estos pasos presenciales han sido sustituidos por servicios web y la tarjeta ITV de cartón es ahora un archivo XML.

    Beneficios

    Es indudable que este cambio de sistema y formato proporciona muchos beneficios para fabricantes y concesionarios, pero también para el ciudadano y las administraciones públicas:

    Fabricantes y concesionarios

    Se consigue un incremento de la productividad en los procesos de autorización de emisión de las tarjetas, así como del envío y matriculación de las mismas. Además, conlleva un ahorro de costes al eliminarse los desplazamientos presenciales al ministerio y la DGT. Tampoco son necesarias las impresoras matriciales en las que anteriormente se concebían las fichas técnicas de cartón perforado. A nivel de logística, el proceso se simplifica también de manera considerable, así como la subsanación de errores.

    De un modo más indirecto, el tiempo de almacenamiento de los vehículos se reduce al minimizarse el periodo de matriculación y los fabricantes pueden consultar en tiempo real el estado de sus solicitudes.

    El ciudadano

    El beneficio más obvio es la reducción del tiempo de espera para matricular un vehículo y, por tanto, disponer de él. Adicionalmente, las gestiones relacionadas con el mismo como liquidación de impuestos, etc, se facilitan.

    Ahora, las estaciones de ITV cuentan con toda la información del vehículo en el sistema informático.

    A la hora de pasar la inspección técnica de vehículos, ya no es necesario presentar la ficha técnica, pues todo está monitorizado y en la estación de ITV los operarios tienen acceso directo a toda la información.

    Administraciones públicas

    Al igual que sucede con los fabricantes, los organismos públicos ven mejorada su productividad en los procesos relacionados con la tramitación, autorización y control de las tarjetas ITV. Además se incorporan medidas de seguridad para garantizar la autenticidad, integridad y confidencialidad de los datos aportados.

    Estos datos ganan también en calidad al evitarse errores, y el Registro General de Vehículos ya no recibe la información de manera manual, pues todo el proceso es telemático. Todo ello posibilita la implementación de dispositivos de control que anteriormente eran inviables, para así evitar fraudes o irregularidades en la emisión de tarjetas y matriculaciones.