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    Técnica F1Comparamos el Williams FW40 con su homólogo virtual

    Tras conocer el nuevo monoplaza del equipo de Grove a través de una recreación virtual, todo el mundo esperaba algo muy distinto en la presentación real.

    Pero nada más lejos de la realidad, pues el monoplaza desvelado el 25 de febrero cuenta con diferencias mínimas y sólo la aleta de tiburón como principal elemento discordante.

    Cuando el pasado 17 de febrero Williams dio a conocer su nuevo monoplaza a través de una recreación virtual y, a continuación, se anunció que la presentación oficial sería el 25 de febrero, todo el mundo dedujo que el coche real sería muy distinto del inicialmente visto.

    Pero tras ver las imágenes de estudio del ‘nuevo’ FW40 -la presentación ha consistido simplemente en eso-, no queda más remedio que esperar a los test para ver de qué es capaz la formación que este año celebra 40 años en la Fórmula 1.

    Llega la aleta de tiburón

    Estableciendo una comparativa entre ambos FW40, podemos observar cinco cambios, aunque sólo uno de ellos es realmente representativo. Comenzando por la parte delantera, vemos como se han producido modificaciones en el alerón delantero (1), aunque ninguna de ellas aporta algo innovador. Tanto los cajetines adyacentes a los endplates, como los flaps secundarios han variado, añadiéndose además un aletin direccionador de flujo. También podemos observar que, como es lógico, en el coche real aparece la barra de dirección (2) que se omitió en la recreación virtual.

    La parte intermedia del monoplaza es prácticamente idéntica, tanto los bargeboards, como el deflector lateral y las inmediaciones del cockpit, así como la toma de aire superior. Sin embargo el coche real incorpora la previsible aleta de tiburón (3) y, como consecuencia de ello, se modifica el pilón central (5) que sirve de soporte para los mecanismos del DRS. Finalmente, vemos un suelo (4) algo más trabajado en la zona anterior al neumático delantero, mostrando el inicio de lo que sin duda será una zona mucho más elaborada en el futuro.

    Así pues, el Williams FW40 sigue sin mostrar nada sobre lo que tiene preparado para el futuro. Seguramente lo más sensato es huír de la sensación de que Williams ha perdido el tren del nuevo reglamento, algo que tendría lógica al comparar el FW40 con el resto de monoplazas presentados. Pero se hace difícil creer que un equipo de la talla y la historia de Williams se haya visto en una situación como ésta, así que lo mejor será esperar a los test de Barcelona que comienzan el 27 de febrero para ver de qué es capaz realmente el equipo de Sir Frank y Claire Williams.

    Fotos: Williams Racing