¿Quieres estar informado diariamente con las últimas novedades del mundo del motor?

Ahora noPermitir
Mis favoritosAccesoVender coche
    Autobild.es

    Técnica F1F1 2020: análisis técnico del GP de Hungría

    Red Bull no consigue dar con la configuración adecuada de su monoplaza.Red Bull Content Pool

    Tras las novedades de las dos primeras carreras celebradas en Austria, en Hungría han sido pocas las modificaciones implementadas en los coches, que en su mayoría se han limitado a instalar la configuración de alta carga aerodinámica.

    Las dos primeras carreras celebradas en el Red Bull Ring de Austria nos permitieron ver modificaciones en los monoplazas de Ferrari, Renault, McLaren y Red Bull entre otros, pero en Hungría pocas han sido las novedades dignas de mención, pues los equipos se han centrado en optimizar los paquetes aerodinámicos de alta carga.

    En un circuito lento como el de Hungaroring, cada año hablamos de los alerones de alta carga y las alas T, que dejan de lado la eficiencia para generar el mayor agarre posible en un trazado en el que la velocidad punta no es relevante. Aparte de todo ello, que ya hemos analizado en múltiples ocasiones en estos mismos análisis técnicos de temporadas pasadas, nos vamos a fijar en dos novedades concretas.

    Renault

    La formación francesa implementó varios cambios en Austria y en Hungría ha añadido un aletín (1-rojo) situado a los lados de la estructura del Halo, que tiene como función dirigir el flujo aerodinámico que discurre por la parte superior del chasis y que posteriormente se dirige hacia la zona superior del capó motor y el alerón trasero. Además de generar algo más de carga, busca mejorar la calidad de funcionamiento de las zonas posteriores.

    Red Bull

    El monoplaza austriaco no ha cumplido las expectativas por el momento y se mantiene algo lejos de Mercedes, planteando además un comportamiento algo nervioso a sus pilotos. Para intentar mejorar la situación, Red Bull ha añadido dos grupos de tres y dos pestañas respectivamente en el suelo del coche (3-amarillo), con la intención de mejorar el tratamiento de las turbulencias asociadas al voluminoso y siempre molesto neumático trasero.

    Además, se han añadido dos aletines curvados (2-verde) a la estructura de las tomas de admisión de aire de los frenos traseros, lo que en conjunto con el resto de elementos debe mejorar el comportamiento del difusor y el alerón trasero.

    Y con ello finalizamos una serie de tres Grandes Premios consecutivos, a los que le seguirán otros tres después de una semana de descanso. A buen seguro en Silverstone volveremos a ver más cambios reseñables.