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    Informe F1La F1 de 2017: el reto físico definitivo para el piloto

    Es habitual el debate entre los que piensan que la Fórmula 1 no es un deporte y los que defienden la exigencia física a la que los pilotos deben enfrentarse.

    Es muy posible que la temporada 2017 vaya a terminar con ese falso mito del piloto que no debe esforzarse para pilotar un F1, pues el nuevo reglamento plantea el reto definitivo en este sentido.

    Si bien los nuevos monoplazas serán más lentos en línea recta, el incremento notable de carga aerodinámica y los neumáticos un 25% más anchos que en 2016, pondrán inevitablemente a prueba el estado físico de los pilotos como hace años que no ocurre.

    El objetivo es mejorar alrededor de tres segundos por vuelta los tiempos y eso implica, invariablemente, conseguir una velocidad de paso por curva muy superior, pues la potencia de los motores no aumentará más allá de la mejoría habitual de cada año con un reglamento -en este sentido sí- continuista y sin grandes cambios.

    Así pues, la forma física de los pilotos pasa a ser determinante para el resultado de la competición y los pilotos lo saben bien. Por ello, desde que a finales de noviembre terminara la pasada temporada en Abu Dhabi, tanto pilotos como preparadores físicos se pusieron manos a la obra para elaborar un plan de entrenamiento acorde con las nuevas exigencias.

    Comienzo temprano

    La mayoría de los pilotos comenzó dicho plan a finales de diciembre, unos días antes de las vacaciones de Navidad. Posteriormente, ya inmersos de lleno en el nuevo año, la intensidad ha ido aumentando para intentar alcanzar el 100% de su capacidad a tiempo para rendir con garantías en los test de Barcelona: la primera prueba real con los nuevos monoplazas.

    Dichos test, que comenzarán el 27 de febrero, se realizarán en un circuito con curvas especialmente exigentes, por lo que es importante que los pilotos hayan alcanzado entonces una condición física óptima, máxime teniendo en cuenta que, especialmente la segunda semana, los equipos intentarán completar al menos dos distancias de Gran Premio en un solo día.

    “Barcelona es probablemente una de las pistas más duras del calendario", reconoce Stoffel Vandoorne, piloto de McLaren-Honda que este año afrontará su primera temporada como piloto titular tras el aperitivo del Gran Premio de Bahrein de 2016. “Así que, para poder empezar a pilotar de inmediato, tienes que estar al 100%. Si vas a hacer alrededor de 100 vueltas al día, se convierte en algo realmente duro si tu cuello no aguanta”.

    Algo más que un cuello sobrehumano

    Los objetivos principales consisten en fortalecer los músculos del cuello, así como mejorar la estabilidad del tronco y un tren superior del cuerpo más fuerte para hacer frente al incremento de las fuerzas G. Pero la resistencia, obviamente, es un punto importante, porque no se trata sólo de tener suficiente fuerza para sujetar el monoplaza, sino también la resistencia necesaria para conseguirlo durante casi 120 minutos de actividad continuada.

    Al respecto, Vandoorne comenta que “el mayor reto para los pilotos en 2017 será (aguantar) las fuerzas G en el cuello. Las velocidades en curva serán mucho mayores, desde luego lo son en el simulador. Pero saber cómo será en realidad es extremadamente complicado, porque no podemos replicar esas fuerzas en el simulador”. Por eso, los pilotos deben prepararse para un escenario realmente complejo, llegando incluso a prever condiciones más duras de lo inicialmente previsto. En cuanto llegue el momento de subirse al coche, no habrá vuelta atrás y sólo cuatro días de test por piloto no dan lugar a margen de error en ningún sentido.

    “Tenemos que entrenar mucho durante el invierno para prepararnos y anticiparnos a lo que venga. Actualmente, el cuello es uno de los músculos más duros de entrenar, es frágil y resulta sencillo sobrecargarlo, así que no existe una actividad específica con la que puedas trabajarlo adecuadamente”, reconoce el piloto belga, que no obstante ya sabe lo que es conducir monoplazas duros como el GP2 o el Super Fórmula japonés.

    La primera fase

    Una vez terminado el descanso de la temporada 2016 y finalizados los actos promocionales de los patrocinadores, el piloto comienza su preparación de cara a la nueva temporada. Esta fase es de una gran importancia porque sienta las bases para el posterior fortalecimiento e incremento de la intensidad del entrenamiento.

    Esta es la fase en la que solemos ver a los pilotos compartiendo experiencias y entrenamientos con sus seguidores en las redes sociales. En el caso de Vandoorne, tanto el gimnasio como las actividades al aire libre suponen un buen compendio de ejercicio físico con el que iniciar el plan. “Desde el final de la temporada pasado, he estado en varios campamentos con mi entrenador y fisioterapeuta Mike Collier para preparar 2017. Cuando tenemos la oportunidad de concentrarnos en el entrenamiento sin distracciones, podemos llegar a hacer tres sesiones diarias. Primero, la sesión matinal, que es más sobre estiramiento, movilidad y activación del cuerpo. Luego, habitualmente afrontamos una sesión larga de cardio, algo como una salida en bicicleta o carrera. Por la tarde, descansamos un poco antes de volver al gimnasio de nuevo para otra sesión, que generalmente se centra en la estabilidad del cuerpo y el entrenamiento del cuello o la parte superior del cuerpo”. O lo que es lo mismo: vivir para entrenar, entrenar para, al menos, tener opciones de alcanzar el éxito.

    Realidad vs. simulación

    En la Fórmula 1 la prohibición de los test privados durante la temporada y la reducción progresiva de los costes, así como la necesidad imperiosa de reducir los ciclos de desarrollo de los monoplazas, trajo consigo de manera inevitable la llamada era de la simulación, en la que el túnel de viento y la Dinámica Computacional de Fluidos tomaron una importancia capital en su papel de sustituir a la experiencia en pista.

    En cambio el piloto puede elegir entre simular un entrenamiento en altitud o, directamente, trasladarse a un hermoso paraje alpino. Entre pasar largas sesiones de cinta o bibicleta estática en el gimnasio o salir al aire libre y, de paso, completar aún más su entrenamiento con las situaciones que sólo la realidad puede ofrecerte (equilibrio, aceras, terreno irregular, etc).

    Vandoorne está de acuerdo y, en lo que se refiere a la preparación para el pilotaje, no hay mejor entrenamiento que, precisamente, pilotar. “El mejor entrenamiento que puedes hacer es pilotar el coche. Y no importa cuánto entrenamiento hagamos durante el invierno con el cuello y el cuerpo, creo que todos los pilotos sufriremos en el primer test. Una parte importante será ver cómo los neumáticos se comportan durante las carreras. Si podemos seguir tirando durante toda la carrera y no necesitamos gestionar los neumáticos tanto como lo hemos hecho en temporadas pasadas. En ese caso, el esfuerzo físico sería mucho mayor. Todo parece indicar que será duro, pero hasta que no pilotemos el coche, no podremos decir cuánto”, sentencia Vandoorne, que recuerda la importancia de alcanzar un buen estado físico a nivel global. “La parte superior del cuerpo necesitará soportar la mayor velocidad en las curvas. Pero incluso aunque tengas fuerza para girar, la estabilidad del cuerpo tendrá que ser mejor también: aún habrá que aguantar la respiración en las curvas con fuerzas G altas -no somos capaces de respirar- y, por tanto, el cardio es muy importante y la estabilidad del cuerpo es extremadamente importante también”.

    La alimentación

    Pero si es importante tener una condición física acorde con la actividad a realizar, la otra mitad también lo es: la alimentación de esa máquina casi perfecta que es el cuerpo humano. Y en el caso de los pilotos de Fórmula 1 aún más, pues tienen la desgracia de desarrollar su profesión en una disciplina en la que cada gramo es medido al milímetro y debe valorarse en su justa medida porque influye en el tiempo por vuelta. “El peso es importante siempre y los equipos presionan a los pilotos para que sean lo más ligeros posible, porque siempre están viendo el modo de introducir nuevos componentes en el coche y, obviamente, ello conlleva un invariable aumento del peso. Pero tiene que haber un equilibrio, porque necesitas mantener tu forma física en buenas condiciones. Para mí ha sido particularmente sencillo mantener mi peso durante el invierno. Eso y sentirse en forma es lo principal a tener en cuenta”.

    El propio Stoffel lo dice: no se trata sólo de perder peso, hay que hacerlo de modo que no afecte a tu condición física para encontrar un equilibrio entre lo que puedes robarle al cronómetro gracias a 200 gramos menos de peso corporal y una hipotética debilidad que te haga desfallecer a las pocas vueltas de iniciar la carrera. Para ello, la dieta a seguir es primordial. “En términos de nutrición, pongo atención en qué comer, pero de vez en cuando tienes que disfrutar contigo mismo, es importante también. Cuando se prepara un plato de comida, creo firmemente que siempre debería ser colorido, es lo primero a lo que deberías prestar atención. Si la comida de tu plato es toda del mismo color, entonces es probable que no sea equilibrada y tener un buen equilibrio es bueno para ti. No hay comidas específicamente buenas para ti ¡y lo peor es no comer nada!”.

    La satisfactoria, pero también dura vida del piloto, que no se limita a conducir: también tiene que ser un deportista de élite, un ingeniero y un buen relaciones públicas.

    Fotos: Stoffel Vandoorne | Daniel Ricciardo | Red Bull Content Pool

    Fuente: McLaren F1

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