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    IndyCarIndyCar evalúa retocar las clasificaciones ante el gran aumento de la parrilla

    IndyCar evalúa retocar las clasificaciones ante el gran aumento de la parrilla
    Palou afronta una de las curvas de Laguna Seca en la clasificación del GP de Monterey.IndyCar Media
    Adrián Fernández
    Adrián Fernández7 min. lectura

    La categoría evalúa repartir a los pilotos en tres grupos en la primera ronda, en lugar de los dos actuales.

    Se eliminaría el Fast 12, y la sesión final pasaría de seis a nueve pilotos.

    Con ello se pretenden suprimir los problemas de tráfico y bloqueos experimentados en 2021.

    Existe una expresión en inglés, sin una traducción realmente efectiva para el castellano, que describe los inconvenientes surgidos de una situación o inercia ventajosa. Dicha expresión es 'growing pains', algo así como "achaques de crecimiento", y describe en gran medida dos potenciales problemas que IndyCar Series espera atajar en una temporada 2022 donde las saludables parrillas de este último año podrían incluso aumentar más: la capacidad de ciertos pits bastante limitados (Toronto) y la congestión en pista durante las sesiones de clasificación.

    Además de los 24 coches que disputaron todas las carreras de la temporada, y más allá de las 500 millas de Indianápolis, varios equipos alinearon unidades adicionales en 10 de las 15 "carreras normales" del campeonato, llegando a contar con hasta 28 coches en el rutero del Indy GP y en el prestigioso Gran Premio de Long Beach que cerraba la temporada. Aunque algunos asientos todavía no tienen ocupante definido, y pese a la contracción del Team Penske a tres pilotos, se espera que el número de coches a tiempo completo escale a 26 gracias a las expansiones de equipos como Rahal o Shank. Hay estimaciones de que las unidades adicionales podrían derivar en parrillas de hasta 30 competidores en algún caso.

    Con ello en mente, los responsables de IndyCar evalúan llevar a cabo una modificación del actual sistema de clasificación en las carreras de circuito, en base a la experiencia del último año en los circuitos más cortos o que tuvieron más coches. Antes de las sesiones finales (Fast 12 y Fast 6) que definen los primeros puestos en parrilla, los participantes se dividen en la primera ronda en dos grupos, pasando al Fast 12 los seis mejores de cada una. En los eventos con más participación, esa división generó grupos de hasta 14 pilotos, lo que desembocó en importantes problemas al final de las sesiones con el tráfico, las banderas amarillas y las investigaciones por bloquear a otros pilotos que con frecuencia retrasaban el inicio de la siguiente sesión.

    Por ello, la categoría planteará formalmente a los pilotos en una reunión anual en Indianápolis sustituir el actual sistema por un derivado del mismo que dividiría a los pilotos en tres grupos durante la primera ronda, conocido informalmente como '9/9/9'. En este sistema, los tres mejores de cada grupo pasarían directamente a un Fast 9 que decidiría la pole position. De este modo, en una parrilla de 27 coches, nunca habría más de nueve pilotos en pista, o diez si el evento tiene entre 28 y 30. Además, al suplirse la sesión intermedia por el tercer grupo, la clasificación seguiría contando con cuatro sesiones cronometradas.

    Esta propuesta, por el momento, tiene carácter preliminar. Jay Frye, presidente de IndyCar, anticipa que este esquema será revisado y modificado por los propios pilotos. «Es un asunto que hemos discutido con los jefes de equipo, y tenía bastante sentido para nosotros. Pero se lo plantearemos a los pilotos también, porque tendrán una perspectiva diferente», ha declarado en RACER. «Veremos qué dicen, luego crearemos los procedimientos para que todo el mundo lo tenga claro y les diremos: 'Este es el último que vamos a usar, repasadlo una vez más y buscadle fallos antes de asentarlo'. Siempre recibimos un gran feedback de los pilotos, y lo cambiaremos un poco para asegurarnos de que es lo mejor que podemos implementar».

    Debido al limitado uso de neumáticos blandos en clasificación, donde los pilotos solo pueden usar dos juegos nuevos, la mayoría de competidores aboga por hacer un primer tiempo de seguridad con un neumático duro antes de salir al final a registrar el mejor tiempo con el blando. Este y otros motivos generan unas amplias confluencias de coches en pista en busca de aire limpio, que se agravan por el hecho de que casi todos los circuitos del calendario miden menos de cuatro kilómetros (salvo Road America, de 6.515 metros). A su vez, aunque la línea de medición está situada justo antes de la entrada a boxes, no es rara la situación en la que un piloto rueda lento en pista por abortar una vuelta o preparar la siguiente, siendo susceptible de bloquear el intento de otro piloto.

    Con este sistema, cada piloto solo tendría que completar dos sesiones en lugar de tres. Un efecto indirecto de este hecho sería eliminar un recurrencia habitual en la pelea por la pole, en la que los pilotos se ven forzados a usar un neumático blando usado para marcar su tiempo, por lo que es bastante habitual que el registro de la pole sea más lento que el mejor tiempo del Fast 12. Desde 2010, el Fast 9 ya existe en las clasificaciones de las 500 millas de Indianápolis, aunque estas siguen un formato muy diferente a lo largo de dos días. Las únicas clasificaciones que no tienen un formato por rondas son en el resto de óvalos, donde se organiza la parrilla en base al tiempo total que tarda cada piloto en completar dos vueltas en solitario.

    Fuente: RACER / Fotos: IndyCar Media