¿Quieres estar informado diariamente con las últimas novedades del mundo del motor?

Ahora noPermitir
    Autobild.es

    Neumáticos en la ITV: todo lo que hay que saber para pasar la inspección

    La inspección de los neumáticos es concienzuda.

    Uno de los elementos más exhaustivamente analizados durante la inspección de la ITV es la rueda, que en función de su estado puede impedirnos pasar la misma satisfactoriamente. Te explicamos qué tienen en cuenta los técnicos.

    A lo largo de nuestra extensa serie de artículos prácticos hemos tocado numerosos temas relacionados con los neumáticos. Desde los tipos de neumáticos que podemos encontrar en el mercado hasta la presión adecuada o la multa a la que nos arriesgamos por circular con los neumáticos gastados.

    Pero, en esta ocasión, vamos a profundizar en la revisión de los neumáticos y las llantas en la ITV, pues se trata de uno de los elementos más importantes de seguridad y los técnicos no pasarán ni una.

    Defectos en los neumáticos

    El primer punto a considerar es si los neumáticos y llantas de nuestro vehículo tienen algún tipo de defecto en el momento de pasar la inspección en la estación de ITV a la que hayamos acudido.

    Debemos tener en cuenta que, en lo referente a las ruedas, no existen defectos leves que nos permitan circular, sino que cualquier tipo de anomalía conlleva automáticamente la calificación de inspección no favorable.

    La profundidad del taco debe ser siempre superior a 1,6 mm.

    Así las cosas, si el defecto encontrado es calificado de grave, podremos conducir única y exclusivamente para llevar el coche a un taller. Si el defecto es considerado muy grave, deberemos recurrir a una grúa.

    Defectos que nos impedirán pasar la inspección son neumáticos mal montados (suele ocurrir que el sentido del neumático no se respeta), diferentes neumáticos a cada lado de un mismo eje o un desgaste excesivo (recuerda que la profundidad de las ranuras de la banda de rodadura debe ser superior a 1,6 mm; compruébalo con este sencillo truco de la moneda). De igual modo, podemos sufrir muchos otros defectos, pudiendo interpretarlos de la siguiente manera:

    Graves

    • La profundidad del dibujo es inferior a 1,6 mm.
    • El neumático está mal montado.
    • Algún neumático sin marca de homologación.
    • Desgaste irregular excesivo en la banda de rodadura a consecuencia de inflado, alineación o equilibrado incorrectos.
    • Defectos de estado como ampollas, roturas, delaminación o deformaciones.
    • Dimensiones o características no homologadas para ese vehículo.
    • Neumáticos de distinto tipo en el mismo eje.
    • Reesculturado no autorizado.
    • Incompatibilidad entre neumático y llanta.
    • Neumáticos de nieve (MS) o todoterreno de uso profesional (POR) inadecuados.
    • Roce del neumático en otras partes del vehículo.

    Muy graves

    • Peligro de reventón a consecuencia de defectos de estado.
    • Grietas o síntomas de rotura de la carcasa, apreciándose cables de la estructura.

    Neumáticos sin homologar

    Uno de los aspectos que nos puede hacer tener una inspección desfavorable en la ITV es el uso de un neumático o llanta de medida no homologada. Cuando compramos un vehículo, en la tarjeta ITV nos vienen especificadas las medidas permitidas para el mismo y no podemos utilizar otras sin un proceso de homologación que las haga legales.

    En muchos casos, algunos conductores tunean o modifican sus vehículos para dotarlos de un aspecto o comportamiento diferente, pero cada variación del estado original del coche debe cumplir la normativa.

    Para saber más sobre los márgenes permitidos en cada área y cómo homologar una modificación de importancia, consulta nuestro artículo sobre neumáticos equivalentes.

    Comprobación de los neumáticos en la ITV

    Para tener la seguridad de que acudimos a la inspección con garantías, debemos saber cómo es el proceso de comprobación de las ruedas y los aspectos en los que el técnico se va a fijar en el momento de la misma:

    1. Dimensiones y características de los neumáticos:
    2. Marca de homologación.
    3. Índice de velocidad y de carga.
    4. Que los neumáticos del mismo eje sean del mismo tipo.
    5. Profundidad del dibujo de la banda de rodadura.
    6. Si hay desgaste irregular.
    7. Sin ampollas, deformaciones, roturas.
    8. Si se ven cables o grietas.
    9. Correcto montaje de neumáticos unidireccionales.
    10. Que los neumáticos FRT (Free Rolling Tire-remolque) no estén montados en ejes direccionales delanteros o motrices.
    11. Que el neumático no interfiere con otras partes del vehículo.
    12. Si el dibujo del neumático ha sido rehecho, que vayan marcados con la palabra REGROOVABLE o el símbolo Ω.
    13. En el caso de que el coche equipe un sistema de control de la presión de aire de los neumáticos, comprobar el buen funcionamiento del testigo de aviso.