Mis favoritosAccesoVender coche
Autobild.es

Prueba Subaru Impreza 2018, un compacto con talento oculto

20

Tras cuatro años sin un representante en el segmento C, Subaru vuelve a la categoría de los compactos con la quinta generación del Impreza. La gama se reduce a un motor de gasolina con cambio automático y tracción total, una fórmula insólita que es más razonable de lo que parece.

El nuevo Impreza presenta una imagen comedida

El Subaru Impreza 2018 llega, por fin, a los concesionarios españoles. Después de cuatro años sin un modelo en el segmento C, la marca japonesa estrena la quinta generación del Impreza en nuestro país. El compacto es uno de los modelos de Subaru más exitosos, con más de 3,5 millones de unidades comercializadas en todo el mundo desde su nacimiento en 1992 de la cuales unas 5.500 unidades fueron registradas en España.

Digo ‘por fin’ porque esta nueva generación se presentó hace ya dos años, en el lejano Salón de Nueva York de 2016. Aquel mismo año ganó el galardón al Coche del Año en Japón, pero no fue hasta el pasado Salón de Frankfurt 2017 cuando debutó en tierras europeas. Se ha hecho esperar en nuestro mercado y las primeras unidades llegarán a los concesionarios a finales de este mes de abril.

Los nombres Impreza y STI siempre estarán ligados en la cabeza de cualquier fan del automovilismo ya que, a lo largo de sus diferentes evoluciones, el legendario Subaru Impreza STI ha demostrado ser una de las mejores armas en el mundo de los rallyes. Sin embargo desde 2014 el actual Subaru WRX STI perdió el apellido Impreza para seguir su propio camino como un modelo totalmente diferenciado y su próxima generación se basará en el Subaru Viziv Performance STI Concept.

Sus 114 CV no dan para muchas alegrías pero el comportamiento dinámico deja el listón muy alto

Enfoque práctico y racional

La quinta generación del compacto poco tiene que ver con la cuarta generación, que no llegó a venderse en España. Todo es completamente nuevo, incluso su rol. Poca de esa radicalidad firmada por Subaru Tecnica International queda en este refinado Impreza. La tradicional deportividad del modelo japonés ha dejado paso a una imagen más elegante y comedida. Habrá quien lo vea demasiado racional: la herencia STI pesa y quizá por ello al diseño de este civilizado Impreza le falta un poco de personalidad.

El nuevo modelo de la marca japonesa es diferente a lo que la denominación Impreza nos tenía acostumbrados y mira al Subaru XV para llegar a nuevos clientes. Con este crossover comparte la moderna plataforma modular SGP, las características mecánicas y los principales rasgos estilísticos exteriores e interiores.

El hatchback de Subaru Corporation mide 4,46 m de longitud, lo que lo sitúa como uno de los compactos más grandes del mercado. En España se comercializará exclusivamente con carrocería de cinco puertas, aunque en otros mercado también se podrá escoger con versión sedán. No existirá con carrocería familiar porque ese hueco está bien cubierto con el Subaru Levorg.

La tracción total viene de serie

En su frontal destaca la parrilla hexagonal acompañada a ambos lados por unos faros LED (halógenos en la versión de acceso) que muestran una firma lumínica en forma de C. La vista lateral está dominada por un marcado nervio que recorre la parte inferior de las ventanillas uniendo ambos pasos de rueda y una suave caída del techo rematada por una antena de tipo aleta.

Las llantas son de 17 pulgadas con un diseño de 10 radios (llantas de 16 pulgadas con tapacubos en la versión de acceso). La zaga expone unas ópticas horizontales y un paragolpes muy horizontal para subrayar la anchura del vehículo. Subaru propone ocho colores para la carrocería.

En el interior del nuevo Impreza el salto en calidad y refinamiento es innegable. La austeridad de las generaciones anteriores ha dejado paso a un habitáculo con más prestancia y que aporta una buena percepción visual. Prescinde de tapicería de piel o molduras de materiales nobles por lo que no se ve lujoso pero sí cuidado, con unos ajustes óptimos y algunas superficies acolchadas. Todo transmite solidez así que más que para impresionar parece hecho para durar.

El Impreza Sport supone la versión de acceso, cuenta con faros halógenos y llantas de 16 pulgadas con tapacubos

Delante hay mucho espacio y una buena visibilidad en todas las direcciones. Los asientos son confortables, se ajustan bien al cuerpo y están calefactados así que el único reproche que puede ponerse en este sentido es que el del acompañante no pueda ser regulado en altura. La habitabilidad también es notable en las plazas traseras donde incluso pasajeros de estatura elevada irán con desahogo.

El volumen de carga resulta menos llamativo. Los 385 litros de maletero es un tamaño normal teniendo en cuenta la longitud total del coche. Es muy aprovechable por sus formas y además bajo el piso se ubica un compartimento para guardar pequeños objetos. Abatiendo el respaldo de las plazas posteriores se amplía la capacidad hasta los 1.310 litros.

La información al conductor llega de manera muy visual a través de tres pantallas: la del sistema multimedia (de 6,5 pulgadas u 8,0 pulgadas según el acabado), una pantalla a color 6,3 pulgadas en la parte superior de la consola que muestra el estado de diversas funciones del EyeSight y de la climatización y la pantalla TFT de la instrumentación con los datos del ordenador de a bordo.

El sistema multimedia tiene un manejo muy intuitivo

El nuevo Impreza 2018 se ofrece en el mercado español con dos acabados: Sport y Executive. En ambos casos el equipamiento es abundante, con siete airbags, pilotos traseros LED, climatizador, sistema de infoentretenimiento con pantalla táctil o freno de mano eléctrico. No se puede equipar un navegador integrado pero sí se facilita la utilización de un smartphone para esta función en el sistema multimedia vía Android Auto o Apple Carplay.

Por efectividad y precio, el Impreza 2018 se sitúa como el mejor compacto con tracción total

También es común en los dos niveles de equipamiento la presencia del sistema de seguridad preventiva EyeSight. A través de dos cámaras estéreo a color ubicadas en el parabrisas, esta tecnología monitoriza todos los datos de la conducción del vehículo y detecta la presencia de objetos en la vía (otros vehículos, peatones, ciclistas, etc) siendo capaz, en caso necesario, de realizar de manera autónoma una frenada precolisión.

Este sistema también es utilizado por el control de crucero adaptativo, la alerta de salida en el carril, el sistema de permanencia de carril o la asistencia a la frenada de emergencia. La seguridad es uno de los grandes valores del Impreza 2018 como demuestra el haber sido el coche con mejor puntuación en la historia de los crash tests japoneses (JNCAP) y el mejor de su categoría en las pruebas europeas (Euro NCAP). También ha obtenido la máxima valoración en los tests de Estados Unidos (USNCAP) y de Australia (ANCAP), todo un aval.

A ambos lados del retrovisor interior están las dos cámaras estereoscópicas del sistema EyeSight. El Impreza Executive añade una tercera cámara en la propia base del retrovisor para el sistema de luces automáticas

Un único motor en la gama

El apartado mecánico se reduce a una única posibilidad: el motor bóxer de gasolina 1.6i asociado a la caja de cambios automática Lineartronic y a la tracción integral permanente simétrica Symmetrical All-Wheel Drive. No hay más posibilidades, son lentejas Se echa en falta una mayor variedad de motorizaciones, una diversidad que sí se manifiesta en otros mercados internacionales.

Esta única combinación puede resultar peculiar pero tiene sentido si tenemos en cuenta que mantiene los valores tradicionales de Subaru (bóxer + Symmetrical All-Wheel Drive) y los valores por los que apuesta en sus últimos lanzamientos (CVT + EyeSight). El 98% de los coches que vende actualmente Subaru España cumplen con todas esas características.

No hay alternativa diésel ni se la espera. Al fin y al cabo, tres de cada cuatro coches que Subaru vende en España son de gasolina. En este caso el 1.6i es un propulsor de cuatro cilindros opuestos que entrega 114 CV y un par máximo de 150 Nm. Tiene cadena de distribución y supera la normativa de emisiones 6C, la más exigente en la actualidad.

El motor suena muy poco, con ausencia de vibraciones y evidenciando un buen aislamiento del habitáculo por lo que se disfruta de un rodar silencioso y suave. El acertado tarado de la amortiguación, configurada con McPherson delante y suspensión doble tipo horquilla detrás, complementa la sensación de que el confort de marcha es muy elevado en el nuevo Impreza.

Parece que el cambio manual tiene los días contados en Subaru así que el único tipo de cambio disponible es el Lineartronic, una transmisión de variador continuo que presume de fiabilidad. En una conducción tranquila muestra una gran suavidad pero si se es exigente con el acelerador esta transmisión no ayuda a extraer el máximo potencial del motor. Durante estas situaciones de aceleración fuerte no falta el ruido constante característico de las cajas CVT, si bien la gestión del cambio puede simular seis marchas para que la sonoridad sea algo más agradable.

La caja Lineartronic, de tipo CVT, incita a una conducción relajada y agradable

Las prestaciones son moderadas como demuestran los 12,4 segundos que necesita el compacto de Subaru para alcanzar los 100 km/h desde parado. Un tiempo del que poco se puede presumir si bien es cierto que al volante no se tiene la sensación de que el Impreza sea un coche lento. Las aceleraciones no son su fuerte, pero puede mantener cruceros elevados por autopista sin dificultad.

Quizá la clave está en que pese a no brillar en prestaciones puras, su comportamiento dinámico es satisfactorio y eficaz. Además de un variado recorrido por carretera y ciudad, durante la presentación del modelo japonés pudimos comprobar su vivacidad en un circuito cerrado al tráfico.

Respecto al modelo anterior su rigidez torsional ha aumentado un 70% mientras que el centro de gravedad está más bajo. La suspensión contiene los movimientos excesivos de la carrocería y la excelente labor de la tracción integral con control activo de par hacen que incluso en los giros más cerrados el comportamiento sea neutro y redunda en la seguridad al ofrecer reacciones más predecibles en una maniobra de esquiva, por ejemplo.

El Impreza 2018 sorprende por su gran agilidad en zonas reviradas

La afamada tracción Symmetrical All-Wheel Drive también es un gran aliado en superficies deslizantes (nieve, hielo, lluvia, etc) como comprobamos de primera mano en Laponia con toda la gama de la marca japonesa. En el caso del hatchback es mejor no alejarse del asfalto por los 130 mm de altura libre del Impreza. Para aventuras offroad ya está el crossover Subaru XV y sus generosos 220 mm de distancia al suelo.

Sus bazas: comodidad, seguridad y tracción total

Subaru batió su récord de ventas en España en 2017 y este año las cifras muestran que mantienen su ritmo de crecimiento por lo que espera mejorar aún más su registro. El Impreza jugará un papel relevante en este objetivo expandiendo su gama a un segmento de gran volumen y atrayendo nuevo público a la marca nipona.

El precio del Subaru Impreza empieza en los 20.400 euros y se coloca como el Subaru más accesible de la gama, toda una declaración de intenciones que lo sitúa entre uno de los mejores compactos en relación precio/producto. Hay muy pocos modelos del segmento C que tengan tracción integral y esos pocos representantes tienen un coste claramente superior. Esa diferenciación puede ser clave.

El nuevo compacto también será una clara alternativa al popular Subaru XV para aquellos que no quieren sumarse a la imparable tendencia SUV. A igualdad de motor y acabado, el hatchback es entre 1.500 y 1.700 euros más económico que el crossover, una diferencia apreciable.

En un segmento donde la competencia es feroz, el nuevo Impreza tiene como principal hándicap una gama muy escueta. Sin embargo tratará de hacerse un pequeño hueco para aquellos que valoren el buen confort de marcha y el elevado nivel de seguridad que es capaz de ofrecer además del plus que brinda el efectivo sistema de tracción total.

Noticias relacionadas

  • Comentario de Marcos Truchado
    24/04/2018 (19:13)

    Marcos Truchado

    "siempre es lo mismo. Subaru tiene con sus concepts algunos de los vehículos más bonitos del globo, no exagero, pero sus coches de producción... sosos sosos"

  • Comentario de morrillu
    19/04/2018 (17:45)

    morrillu

    "Vaya cagada por parte de Subaru. Han hecho un Opel Astra sin personalidad: pierde una de las señas de identidad, que es la boca en el capó. Y teniendo el motor de 170 cv sale con un propulsor de 115 cv que con la tracción AWD lo hace tan lento como un Clio de 70 cv... madre mía, si venden 3 en todo el año, que se den con un canto en los dientes. Para traer esto mejor seguíamos sin Impreza en España... total. Primero se cargan el Lancer y ahora el Impreza..."

  • Comentario de Smat
    19/04/2018 (16:54)

    Smat

    "Subaru lo pone muy difícil, mola que sus coches sean especiales con unas particularidades técnicas que aportan no pocas virtudes, el problema es que su gama es tan peculiar y restringida que eres tú el que se debe adaptar a ella y no al revés."

Prueba Subaru Impreza 2018, un compacto con talento oculto
Configuración de cookiesLas cookies son importantes para el correcto funcionamiento de nuestra web. Usamos cookies para mejorar tu experiencia de navegación, recordar tus datos de inicio de sesión y recopilar estadísticas para optimizar la funcionalidad de la web y ofrecerte contenido personalizado en función de tus intereses. Lee aquí nuestra política de cookies. Acepto