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Amores de juventud: el Alfa Romeo GTV

Amores de juventud: el Alfa Romeo GTV
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El Alfa Romeo GTV no pasa desapercibido.
David Plaza
David Plaza8 min. lectura

Aunque en la actualidad Alfa Romeo se encuentra en uno de los peores momentos de su historia, sigue siendo una de las marcas míticas y más prolíficas creadoras de modelos icónicos de la historia del automóvil. Hoy profundizamos en la historia del GTV.

El Alfa Romeo GTV original, conocido también como Bertone, fue lanzado al mercado a finales de la década de los años 60 y permitió a la marca italiana ganar popularidad dentro de la clase media deportiva.

Eran los tiempos previos a la necesidad de subsistir de la mano del Grupo FIAT, cuando los Alfa eran sinónimo de seducción, deportividad y carácter al alcance del cliente medio. 30 años después, el Alfa Romeo Gran Turismo Veloce renació para revivir aquel espíritu de antaño.

Recuperar la tradición

El Alfa GTV fue presentado en el Salón de París de 1994 bajo dos configuraciones, la coupé y la descapotable, que fue llamada Spider. Pero su origen data de varios años antes, concretamente a 1987, cuando se crearon los primeros diseños y posteriores modelos de arcilla a escala 1:1 aprobados por Vittorio Ghidella, CEO de FIAT en aquel momento.

Enrico Fumia y Pininfarina fueron los encargados de diseñar la carrocería, pero la propuesta presentada por ambos para el interior no fue aprobada y este corrió a cargo de Walter da Silva, exjefe de diseño de la marca italiana hasta 1999, así como de SEAT, Audi y Volkswagen hasta 2015.

El Alfa Romeo GTV V6, en vídeo.

El GTV fue concebido con la intención de devolver la tradición de los coupés deportivos de la marca y, para ello, se utilizó la plataforma Tipo Due del Grupo FIAT convenientemente modificada para crear un 2+2, aunque con unas plazas traseras meramente testimoniales e, incluso, inexistentes en el caso del Spider.

A lo largo de sus 11 años de vida (su producción finalizó en 2006), el Alfa Romeo GTV experimentó dos restylings y utilizó motores de 4 y 6 cilindros con cubicajes que iban desde los 1.8 hasta los 3.2 litros.

El motor de acceso utilizado era el 1.8 Twin Spark, que daba 144 CV de potencia y se quedaba algo corto si lo que querías era disfrutar de una conducción deportiva. Eso sí, había que llevarlo muy alto de vueltas para sacarle partido.

Por su parte, el 2.0 Twin Spark ofrecía 150 CV y destacaba por su bonito sonido al subir de vueltas. Este motor fue sustituido por el JTS de inyección directa de 165 cv con la llegada del segundo restyling en 2003.

Pero la verdadera estrella era el V6 3.0 o 3.2 24V de 220 o 240 CV, un magnífico bloque con mucha fuerza y un sonido embriagador, que además lucía espectacularmente bajo el capó con sus piezas cromadas. Se le conocía con el sobrenombre de «Busso» por el apellido de su creador y fue utilizado en numerosos modelos de la marca en sus dos variantes. Su principal punto débil era que el consumo era muy alto.

Un coche equilibrado, pero algo pesado

A nivel dinámico, el Alfa Romeo GTV presumía de tener un comportamiento muy equilibrado gracias principalmente a la eficacia de su sistema de suspensiones independientes en las cuatro ruedas, siendo estas multibrazo en el eje trasero

El GTV recuperaba el placer de conducir con una precisión y facilidad al alcance de cualquier tipo de usuario, destacando por su dirección directa y sus buenos frenos. De tracción delantera, en las configuraciones de cuatro cilindros era especialmente neutro en su comportamiento, pero algo subvirador con el motor V6 a consecuencia de su mayor peso.

Y es que ese era precisamente su mayor inconveniente, pues casi 1400 kg para un pequeño deportivo de 4,28 metros de longitud eran demasiados y penalizaban algo su agilidad y carácter deportivo.

Dos restylings

Tras iniciarse la producción en 1995, el Alfa Romeo GTV recibió una primera actualización estética en 1998 -destacando una nueva consola central, colores y tapicerías y un marco cromado alrededor de la parrilla, pero la realmente notoria se produjo en 2003 -ya sin Fumia en el equipo de diseño- con un nuevo frontal similar al del 147 y motores más modernos para cumplir las normativas anticontaminación impulsadas por la Unión Europea.

El final de la producción del GTV llegó en 2004, aunque se mantuvo su venta hasta tres años más tarde, momento en el que la marca dio paso a un nuevo modelo: el Brera, también coupé 2+2 y spider.

El GTV recuperaba el placer de conducir con una precisión y facilidad al alcance de cualquier tipo de usuario

Dos rasgos muy característicos del GTV fueron sus dobles faros delanteros, que posteriormente fueron utilizados en el prototipo Alfa Romeo Proteo, y su parte trasera cortada tipo Kamm (no presente en el Spider). Y es que su diseño no deja indiferente y le permitió a la marca cosechar numerosos premios internacionales, destacando el de Coche del Año (Autocar Magazine), Mejor diseño (Car Magazine) y Mejor coche para conducir (Auto Zeitung), todos en 1995.

Actualmente, el Alfa Romeo GTV es uno de los modelos de la marca más apreciados en el mercado de segunda mano y clásicos, no sólo por su belleza, equilibrio y motores, sino también por contar con un buen historial de fiabilidad mecánica en contraste con la mala fama que persigue a la firma italiana.

El interior del Alfa Romeo GTV.

CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS

El V6 era el motor más apreciado de la gama.

No te pierdas el resto de clásicos recordados en nuestra sección, Amores de juventud.

Fotos: wheelsage.org

Amores de juventud: el Alfa Romeo GTV