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Kecskemét, así es la primera fábrica europea de Mercedes fuera de Alemania

Viajamos a Hungría para conocer el funcionamiento de la factoría de Kecskemét, piedra angular en la fabricación de modelos compactos de la marca de la estrella. Inaugurada en 2012, Kecskemét fue la primera planta europea de Mercedes-Benz fuera de Alemania.

Kecskemét, así es la primera fábrica europea de Mercedes fuera de Alemania

9 min. lectura

Publicado: 11/04/2017 08:00

La actual gama de compactos de Mercedes a las puertas de la factoría húngara de Kecskemét

La red global de producción de Mercedes-Benz cuenta con 29 centros de trabajo y unos 78.000 empleados en todo el mundo. La semana pasada tuvimos la oportunidad de viajar hasta Hungría para conocer de primera mano cómo es el proceso productivo de la factoría de Kecskemét, uno de los puntos clave en la fabricación de modelos compactos de la marca alemana.

Forman parte de la gama compacta la Clase A, la Clase B, el CLA, el CLA Shooting Brake y el GLA, es decir, todos los modelos asentados en plataformas de tracción delantera. Desde 2012 se han vendido más de dos millones de unidades pertenecientes a la familia de compactos de Mercedes, así que es evidente que estos modelos han sido uno de los pilares que han permitido que el fabricante alemán haya establecido por sexta vez consecutiva un nuevo récord anual de ventas.

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Uno de los puntos fuertes de sus modelos es la enorme variedad, con cinco carrocerías, tracción delantera y tracción integral 4MATIC, cambio manual o cambio de doble embrague, un largo elenco de motores de gasolina y diésel, propulsión eléctrica y por gas natural en la Clase B y versiones deportivas Mercedes-AMG.

Todos los CLA y CLA Shooting Brake fabricados 'nacen' en Hungría

Siguiendo esta línea, la marca de la estrella ampliará la familia de turismos compactos, de las cinco gamas actuales a ocho. Dos de estos modelos ya te los hemos anticipado en exclusiva: en el futuro llegará un Clase A con carrocería sedán y, además, por primera vez Mercedes se adentrará en el segmento B cooperando con la alianza Renault-Nissan.

El actual grupo de modelos se comercializa en 170 mercados de todo el mundo y la arquitectura común entre todos los turismos compactos hace posible una estrategia de producción muy flexible en las distintas plantas. La producción global de turismos compactos de Mercedes tiene lugar en cuatro fábricas.

El póker de fábricas está compuesto por Rastatt en Baden-Wurtemberg (Alemania), Valmet Automotive en Uusikaupunki (Finlandia), BBAC en Beijing (China) y Mercedes-Benz Manufacturing Hungary Kft. en Kecskemét (Hungría). A partir de 2018 también se producirán en la nueva fábrica COMPAS de Aguascalientes (México). Los modelos asignados se distribuyen de la siguiente manera:

  • Rastatt (Alemania): Clase A, Clase B, GLA
  • Kecskemét (Hungría): Clase B, CLA y CLA Shooting Brake
  • Uusikaupunki (Finlandia): Clase A
  • Beijing (China): GLA

Una de las zonas del área de pintura

La planta húngara es una pieza importante en el engranaje ya que Kecskemét se encarga en exclusiva de la fabricación mundial del CLA y el CLA Shooting Brake. Además, de su cadena de producción también sale el Clase B, un modelo que también se fabrica en otros lugares ¿Cómo se coordina todo?

El funcionamiento de Kecskemét se dirige desde tierras alemanas. La planta alemana de Rastatt asume el liderazgo en esta red concertada de centros de producción. Desde allí se planifica, coordina y gestiona cada proyecto y se responsabiliza del inicio de la producción de nuevos modelos, de la estrategia de matrices de producción y del aseguramiento de calidad. Así se optimiza la utilización de la capacidad de todas las plantas.

Rastatt celebra en 2017 su 25º aniversario y esa experiencia hace que preste asistencia en las fases de inicio de producción y asume, entre otras medidas, la capacitación de empleados del resto de plantas de la red. Unos 200 jóvenes realizan su formación profesional en Rastatt y los aprendices tienen la posibilidad de adquirir experiencia internacional mediante estancias temporales en la planta de Kecskemét.

La cadena de montaje de Kecskemét

Kecskemét fue la primera planta europea de Mercedes-Benz fuera de Alemania y en su construcción se invirtieron 800 millones de euros. Abrió sus puertas en marzo de 2012 y en estos cinco años de vida se han fabricado más de 600.000 unidades. La factoría húngara es, además, el mayor centro de trabajo de la región con 4.000 empleados.

La fábrica se compone de un área de carrocería, el taller de pintura, la cadena de montaje y un centro de logística. En el área de carrocería de ensamblan y sueldan cada una de las partes que componen la carrocería como las aletas, las puertas, el capó o el maletero. Después se aplican varias capas de pintura en un ambiente totalmente libre de polvo.

Al pasar a la cadena de montaje lo primero que se hace es desmontar las puertas para facilitar a los operarios la colocación de los elementos mecánicos, las luces, el salpicadero, el volante o los asientos. Se vuelven a instalar las puertas y se procede al primer arranque del motor. El último paso es un riguroso examen de calidad para comprobar que todo está en perfectas condiciones. Al finalizar la producción de cada unidad se realiza un recorrido de rodaje en un circuito exterior para comprobar el correcto funcionamiento de los elementos implicados en la dinámica de marcha.

En la parte final se realizan las exhaustivas inspecciones de calidad

Los motores, sistemas de transmisión y otros componentes vienen desde Alemania en tren directamente hasta Kecskemét. El año pasado se introdujo un nuevo concepto logístico, que necesitó de una inversión de 15 millones de euros. En la línea de montaje ya no se utilizan estanterías con cajas y piezas sino que sistemas de transporte no tripulados (FTS) llevan automáticamente las piezas necesarias desde el centro de logística hasta la cadena de montaje.

El uso de vehículos de transporte sin conductor con cestas preparadas de mercancías hace la producción es más eficiente. Elimina la necesidad de que los trabajadores vayan a buscar los materiales y también les ayuda a determinar si todos los componentes se han instalado porque de un vistazo pueden comprobar si queda algo en la cesta.

El futuro para la factoría húngara es optimista porque la siguiente generación de turismos compactos también se fabricará aquí. Por este motivo Daimler invertirá alrededor de 580 millones de euros en el desarrollo tecnológico y la expansión de esta planta, ampliando la capacidad de la fábrica que actualmente produce 180.000 vehículos al año. Además, también se construirá una segunda planta en Kecskemét que supondrá la creación de otros 2.500 empleos directos.

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