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    Cuando las marcas bautizan a sus modelos para molestar a sus rivales

    Hay ocasiones en las que los fabricantes de vehículos bautizan a sus modelos empleando nombres con motivaciones o significados ocultos, que esconden un mensaje o guiño para sus competidores. Estas son las ocasiones más curiosas en las que una marca decidió escoger el nombre de un modelo motivada por su máximo rival.

    Escoger un nombre para un modelo no es tarea sencilla. Tiene que ser un vocablo sugerente y atractivo, pero que además pueda funcionar en múltiples y variados mercados y lenguajes, además de tener que encajar con el espíritu de la marca y su gama de productos. De lo contrario, esa denominación podría resultar contraproducente para los intereses de la compañía (¿os imagináis un Tesla llamado Petrolero o Big Oil?). De ahí que muchos fabricantes hayan decidido construir un sistema de nomenclaturas personalizado cuya codificación señala el tamaño o el segmento al que pertenece cada línea de producto.

    Pero hay algunas ocasiones, muy pocas, en las que la elección de un nombre no tiene que ver con las características del modelo o su fabricante, sino que está motivado por su principal rival. Por lo que la marca emplea esta denominación como un mensaje o guiño a su principal competidor. Evidentemente, estas situaciones han sido muy pocas en la dilatada historia de la industria del automóvil y como es evidente, nunca son reconocidas por sus protagonistas, pero podemos encontrar varias y son de lo más curiosas.

    RAM 1500 TRX

    Como ya te contamos recientemente, un aficionado descubrió bajo el capó del nuevo RAM 1500 TRX uno de los mejores ‘huevos de Pascua’ o ‘easter eggs’ que hemos visto los últimos tiempos y que además demuestra claramente que el nombre de este modelo sí que es un guiño a su principal rival, el Ford F-150 Raptor.

    La marca ha negado en varias ocasiones que las siglas que dan nombre a esta nueva versión tengan nada que ver con el Tyrannosaurus rex, que en inglés también es denominado de manera abreviada T-Rex y cuya pronunciación es prácticamente idéntica a la de las siglas TRX. Aunque lo cierto es que este modelo solo tiene un rival, el Ford F-150 Raptor, cuyo nombre no es sino el sufijo que emplean algunos géneros de dromeosáuridos como el célebre Velociraptor. ¿Cuál es el principal rival al que podrían temer estos dinosaurios de menor tamaño? No somos paleontólogos, pero sin duda alguna el Tyrannosaurus rex parece ser un rival mucho más poderoso y temible. En el caso del nuevo RAM 1500 TRX parece haber una relación clara entre los nombres de estos saurios y del modelo, pues bajo su capó encontramos un grabado de un T-Rex con un dinosaurio de menor tamaño en su boca que recuerda mucho a los Velociraptors que aparecían en la saga Jurassic Park, por lo que no creemos que sea coincidencia la elección del nombre del nuevo pick-up deportivo de RAM Trucks.

    De Tomaso Mangusta

    De Tomaso Mangusta, uno de los deportivos clásicos más espectaculares.

    Esta es una antigua anécdota pero muy poco conocida, dado que no muchos aficionados conocen los primeros y más gloriosos años de la firma fundada por Alessandro de Tomaso. Es bien sabido que Carroll Shelby y De Tomaso se unieron en 1964 para crear un nuevo modelo que sustituyera al Shelby Cobra en la temporada 1965 de la Can-Am, pero no se sabe a ciencia cierta qué fue lo que provocó el desacuerdo final entre estos personajes y que el proyecto no llegara a buen puerto, el no-nato De Tomaso P70. Algunos dicen que De Tomaso no fue capaz de cumplir los plazos y terminar el modelo de cara a la temporada 1965, de ahí que fuera presentado por Ghia durante el otoño de ese año, aunque otros aseguran que fue Shelby quién se desentendió de este acuerdo cuando se involucró en el desarrollo del Ford GT40. El caso es que el modelo de competición fue presentado en el Salón del Automóvil de Turín de 1965 en el stand de Ghia bajo la denominación Ghia De Tomaso Sport 5000 y que empleando este chasis De Tomaso dio forma al sucesor del Vallelunga, el De Tomaso Mangusta.

    El Mangusta fue presentado en 1967 y por sus características estéticas y técnicas podemos decir que encajaba a la perfección en el segmento de superdeportivos, aunque en aquella época no se empleaba ese término para denominar ningún escalón del mercado. Con un motor V8 central trasero de origen Ford y más de 300 CV en su versión europea, era uno de los deportivos más destacados del mercado, aunque sus rasgos más llamativos y conocidos son su capó doble con apertura estilo alas de gaviota y su nombre, que no significa otra cosa que mangosta, un depredador que se alimenta de cobras. Por lo que es bastante evidente cuál fue la motivación para escoger esta denominación, todo un mensaje para el Cobra de Shelby.

    Jeep Wrangler

    Jeep Wrangler generación YJ, el primer Wrangler y sucesor del Jeep CJ.

    Aunque el Ford Bronco hoy es noticia porque la marca ha resucitado este mítico todoterreno tras su cancelación en la década de los noventa, lo cierto es que la rivalidad del 4x4 de Ford y el Jeep Wrangler viene desde muy lejos. Desde que el Bronco llegara al mercado en la década de los sesenta, cuando su rival acababa de estrenar la denominación Jeep después de más de 20 años en el mercado, el Jeep CJ-5 de 1964, antes Willys CJ-5.

    Al igual que el icónico Ford Mustang, el nombre del todoterreno también es un vocablo de origen español relacionado con caballos salvajes. Los Broncos son los caballos que aún no han sido domados, por lo que no puede ser casualidad que Jeep empleara la denominación Wrangler cuando presentó en 1986 la nueva generación de su popular todoterreno, ya que wrangler es como se denomina en Estados Unidos al cowboy que está al cargo y al cuidado de los caballos. Por lo que el guiño al modelo de Ford es más que evidente. Otra anécdota más reciente de estos modelos la podemos encontrar en los neumáticos Goodyear que emplea el Ford Bronco y que como bien sabemos cuenta con la palabra Wrangler en sus flancos, pues esa es la denominación comercial que emplea el fabricante estadounidense para sus gomas off-road. Aunque parezca mentira, Ford no prefirió escoger otro modelo de neumático ni otro fabricante, sino que solicitó a Goodyear que borrara el nombre Wrangler del flanco visible, por lo que solo podemos ver el nombre completo del neumático en el flanco interior de estos.

    Bonus

    Las célebres portadas de Car&Driver del Pontiac GTO.

    También ha habido situaciones en las que si bien la compañía realmente no escogió el nombre motivado por sus rivales, la denominación elegida supuso toda una anécdota, como en los casos de los Chevrolet Camaro y Pontiac GTO, ambos pertenecientes a General Motors y cuyas anécdotas surgieron durante la presentación de sus respectivas primeras generaciones. Durante la presentación del primero alguien preguntó qué era un Camaro, pues nadie sabía qué significaba y además, inicialmente se creía que se iba a denominar Panther (nombre en código del proyecto y al que se hizo alusión en la invitación del evento), la respuesta de los representantes de GM sigue siendo toda una anécdota a día de hoy, pues sin pelos en la lengua dijeron a los medios que era «un pequeño y vicioso animal que comía Mustangs» (caballos salvajes). Por supuesto, esto era falso, Chevrolet debía emplear un vocablo que empezara por la letra C y se cree que esta era una palabra inventada, una adaptación libre del vocablo francés comrade, camarada.

    El caso del Pontiac GTO es también toda una anécdota, pues el equipo de Pontiac capitaneado por John Z. DeLorean decidió bautizar al que muchos consideran el primer muscle car con el nombre del deportivo más célebre de su época, el Ferrari 250 GTO. ¿Os imagináis hoy día un Ford Aventador SVJ o un Chevrolet Senna GTR?. Además, hubo varias declaraciones e incluso un supuesto test de la entonces joven revista Car&Driver en la que se afirmaba que el sedán era capaz de vencer al italiano. Esta anécdota os la contamos con todo detalle en su momento, ya que años después la mencionada publicación sí que llegó a realizar esa disparatada prueba.