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    Coches eléctricos V2G, V2V y V2H: qué son y para qué sirven

    David Plaza
    David Plaza
    8 min. lectura
    Los coches eléctricos tienen potencial para muchas utilidades diferentes.

    Tendemos a ver los coches eléctricos como simples medios de transporte que consumen energía proveniente de otros medios. Sin embargo, diversas tecnologías hacen posible que sean útiles para algo más que llevarnos del punto A al B.

    Las baterías de los coches eléctricos son potentes almacenes de energía eléctrica que utilizamos como propulsores para desplazarnos sin emitir gases ni partículas contaminantes provenientes de la combustión.

    Pero, si limitamos el uso de estas sofisticadas baterías a un sólo uso estaremos desaprovechando su potencial, porque la energía necesaria para mover un vehículo por carretera durante cientos de kilómetros es bastante elevada. Tanto como para ser muy útil en otros ámbitos.

    Con el objetivo de acabar con esa pérdida de utilidad de la que hablamos, surgen los coches eléctricos V2V, V2H y V2G. ¿Sabes lo que son?

    El coche eléctrico V2V

    La tecnología Vehicle to Vehicle (V2V) permite la recarga entre vehículos eléctricos, es decir, que uno que está cargado se conecta a otro y recarga las baterías de este último.

    Esto es especialmente útil para labores de rescate de vehículos eléctricos que han perdido toda su energía y no pueden circular. De hecho, algunos vehículos ya vienen preparados con una toma de carga para, mediante un conversor, ser enchufados a otro vehículo eléctrico y permitir su recarga.

    La carga bidireccional es la tecnología que permite una transferencia de energía entre dos puntos y en ambas direcciones

    Ejemplos de ello son el Ford F-150 Lightning o el servicio que presta First Stop con sus Nissan e-NV200, pero también es posible hacerlo con vehículos dotados de motor térmico, así como con vehículos eléctricos no preparados con ayuda de un conversor adecuado para ello.

    El coche eléctrico V2H

    En este caso hablamos del proceso de transferencia de energía Vehicle to Home (V2H), es decir, un proceso similar al anterior pero con una vivienda como receptor de la energía proporcionada por el coche eléctrico.

    Recientemente hablábamos de la tecnología bidireccional que Volkswagen quiere incorporar en todos los modelos con baterías de al menos 77 kWh. No es más que la aplicación práctica del sistema V2H. Para hacerla posible, es necesario disponer de un coche eléctrico con capacidad suficiente y un dispositivo de tecnología bidireccional que haga posible el trasvase de energía eléctrica.

    Los coches eléctricos pueden suministrar energía a un hogar durante varias horas.

    Teniendo en cuenta que un hogar convencional consume entre 5 y 10 kWh a lo largo de un día, la batería de un coche eléctrico con capacidad para más de 70 kWh puede permitir a una familia hacer frente a un apagón de varias decenas de horas sin problema alguno. De hecho, es algo que ya ocurrió y se puso en práctica durante un apagón en Texas en febrero de 2021.

    Coche eléctrico V2G

    El último tipo de coche eléctrico con capacidad para exportar energía es el Vehicle to Grid (V2G), es decir, de coche a red. Esta es la base de las Smart Cities o ciudades inteligentes, que se sirven de diversas tecnologías para generar una red de abastecimiento de información, pero también de energía conjunta.

    En este caso, la energía eléctrica almacenada en las baterías del coche pasan a la red eléctrica general con la inestimable ayuda de un protocolo de comunicación compatible que lo haga posible.

    El parque móvil de coches eléctricos es aún muy reducido, pero en el futuro se espera que ciudades relativamente grandes lleguen a tener capacidad para ser energéticamente independientes gracias a la energía suministrada por vehículos de este tipo.

    Cómo funciona la carga bidireccional

    Ya hemos avanzado que la carga bidireccional es la tecnología que permite una transferencia de energía entre dos puntos y en ambas direcciones, así como en cualquier combinación que incluya vehículos, viviendas o redes de suministro.

    En el caso de los coches, la carga bidireccional no sólo permite cargar las baterías del mismo, sino que estas pueden proporcionar energía a otro coche, un hogar o la red de una ciudad. Para ello es necesario que las baterías del coche sean de gran capacidad y que este incluya un inversor, como es el caso de vehículos recientemente lanzados al mercado como el Hyundai IONIQ 5.

    Es de esperar que esta tecnología se extienda a todos los vehículos eléctricos de nueva generación con el tiempo, pues permite una serie de aplicaciones de gran practicidad. Desde enchufar diversos dispositivos durante una acampada a rescatar vehículos eléctricos sin carga o cualquiera de los otros supuestos que ya hemos señalado.

    Gracias al cargador bidireccional, cuando se está cargando un vehículo eléctrico la corriente alterna de la red se transforma en corriente continua para ser utilizada por el automóvil. A la inversa, la energía volcada a la red o a un hogar debe primero transformarse en corriente alterna.

    Este tipo de cargadores son multiusos, ya que tienen varias funciones. Además optimizan el proceso de carga y reducen los tiempos de forma inteligente, ya que en muchos casos permiten la opción de programar la hora en la que se va a necesitar el vehículo para cargarlo de forma automática recurriendo a la instalación fotovoltaica sin ningún coste añadido.

    De igual modo, se pueden programar para utilizar la red en la franja horaria de menor coste. De esta forma, el coche tendrá una carga completa en el momento que se necesite.