¿Quieres estar informado diariamente con las últimas novedades del mundo del motor?

Ahora noPermitir
    Autobild.es

    IndyCarEl equipo Top Gun despega de nuevo hacia la Indy 500 con grandes ambiciones

    El equipo Top Gun despega de nuevo hacia la Indy 500 con grandes ambiciones
    La decoración virtual que Top Gun lució en 2020. Este año, quieren fotos de verdad.
    Adrián Fernández
    Adrián Fernández7 min. lectura

    Tras su intento fallido en 2020, el equipo propiedad de dos veteranos del mundillo reafirma su intención de correr en Indianápolis con R. C. Enerson

    Top Gun podría disputar otras carreras este año, de cara a un posible programa completo en 2022.

    El equipo será totalmente independiente, y contaría con un fuerte patrocinio a sus espaldas.

    A finales de abril de 2020, cuando la mayoría del planeta aún se encontraba confinada en la primera ola del COVID-19, se produjo el habitual anuncio de un nuevo equipo que buscaba hacer su debut en las 500 millas de Indianápolis. Con un llamativo nombre, Top Gun Racing (y ninguna vinculación con la famosa película o su inminente 'remake'), el historial de sus propietarios Gary Trout y Bill Throckmorton en el mundo de las carreras invitaba a pensar en que se trataba de un intento legítimo de competir en la aplazada Indy 500 de agosto, aunque su disputa a puerta cerrada impidió que su patrocinador diese el visto bueno.

    Casi 12 meses después, este equipo parece dispuesto a desplegar las alas en su segunda tentativa de despegue, y con aún más fuerza de lo inicialmente previsto. En una entrevista concedida a The Indianapolis Star, los propietarios de Top Gun aseguran que su equipo competirá este año en Indianápolis y otras carreras seleccionadas con R. C. Enerson al volante, y que sus planes pasan por participar en IndyCar a tiempo completo en 2022, gracias al sustancial apoyo de un nuevo patrocinador.

    La foto que atestigua la existencia de Top Gun Racing como marca registrada, con origen en julio de 2019.

    «Creemos que hay una dinámica muy interesante en este equipo, y mucho entusiasmo sobre lo que hacemos», asegura Trout, ex propietario de un breve equipo de IndyCar a finales de los años 80. «R. C. va a ser exitoso, el equipo va a ser exitoso y vamos a llamar la atención. Tenemos mucha gente que quiere participar, con coches nuevos y el motorista que queríamos desde el día 1. (...) Con tener el coche apropiado y el piloto apropiado, nos clasificaremos para la carrera. Eso es todo lo que hace falta, y lo que planeamos hacer. Solo hay que tener los acuerdos apropiados y un poco de fortuna».

    Sin anuncio oficial por el momento, los propietarios de Top Gun Racing aseguran que han alcanzado ya un acuerdo total con un motorista (Chevrolet parece el candidato más lógico) y que el equipo se ha hecho con un chasis reserva totalmente nuevo que se añade al que adquirieron el año pasado. Ambos están siendo preparados en una fábrica, propiedad de Throckmorton para su organización de carreras históricas (Vintage Indy Registry), y que perteneció a Grant King Racers, un histórico equipo de midgets que también compitió en el campeonato y en la Indy 500 entre 1970 y 1981.

    A ambos solo les faltan los Aeroscreen, pero el material es enteramente de su propiedad. Top Gun planea competir como equipo completamente independiente, sin depender de alianzas como en los casos de Meyer Shank Racing (Andretti), Rick Ware Racing (Coyne) u otros equipos en la Indy 500. «Nada sería nuestro, ¿por qué íbamos a hacer eso?», se pregunta Throckmorton. «Sabemos como hacerlo, lo hemos hecho antes. Es un aspecto desafiante, por supuesto, pero no queremos limitarnos a firmar cheques. Gary y yo somos hombres de negocios, hemos hablado y trabajado en esto desde hace un tiempo. Es un desafío, y creo que podemos hacerlo realidad».

    A su vez, Trout muestra una confianza total en su misterioso patrocinador, sobre el cual desvela que no ha tenido implicación en el mundo del automovilismo desde los años 70, y que planea una gran campaña de activación. Dicha participación, eso sí, parece depender de nuevo de la presencia de aficionados en la carrera del 30 de mayo, algo en lo que los responsables del óvalo siguen trabajando pese a encontrar de nuevo cierta presión comunitaria por parte de organismos estatales y ciertos sectores de la prensa americana.

    «Nuestro patrocinio nos da una 'ventaja injusta' en ese aspecto», afirma Trout, en referencia a un término que popularizó Roger Penske respecto al funcionamiento de su equipo. «Estos coches no funcionan con metanol, funcionan con dinero. La financiación es una parte monstruosa de todo esto, lo he visto durante 30 años. Vamos a tener el socio adecuado para ser competitivos. Cuando hagamos nuestro anuncio, quedará claro por qué necesitamos a los fans. Se verá nuestra presencia, no solo como equipo, sino por la gran activación que nuestro patrocinio va a tener».

    Con la pandemia como principal deterrente, la única actividad competitiva de Top Gun en 2020 fue en la competición virtual de iRacing que la categoría organizó con sus pilotos reales durante el parón pandémico, participando en la controvertida última prueba en Indianápolis con un 20º puesto por parte de Enerson. El piloto estadounidense, que ha cumplido esta semana 24 años y cuyo historial en la máxima categoría de los monoplazas americanos sigue estando limitado a sus tres carreras de 2016 en Coyne y la que disputó en 2019 con Carlin, fía al buen tino de esta aventura su futuro competitivo.

    Fuente: The Indianapolis Star / Fotos: IndyCar Media