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Prueba Tesla Model 3, la gran apuesta de Elon Musk (con vídeo)

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Tras revolucionar la industria automovilística apostando por los coches eléctricos, Tesla busca ampliar su público con un modelo de acceso y sin rivales en el mercado: el sedán 100% eléctrico Tesla Model 3. Lo hemos probado y te lo enseñamos en vídeo.

El Tesla Model 3 está llamado a ser la estrella dentro de la gama del mediático fabricante americano. Es el modelo de acceso, un coche de volumen y que debería ser la llave de la rentabilidad para Tesla. Es, por tanto, un punto de inflexión para la marca dirigida por Elon Musk.

La apuesta está saliendo bien ya que el Model 3 puede presumir de haber sido el coche eléctrico más vendido en todo el mundo en 2018 gracias a sus grandes resultados comerciales en Norteamérica. En noviembre de 2018 lo vimos por primera vez en nuestro país pero no ha sido hasta febrero de 2019 cuando oficialmente ha desembarcado en Europa realizando sus primeras entregas a los clientes del Viejo Continente. Una de esas primeras unidades ha pasado por nuestras manos para ponerlo a examen, casualmente un año después de nuestro primer contacto (con vídeo) de una unidad.

Pocas marcas de coches son tan controvertidas como Tesla. La compañía de Musk siempre se ha desmarcado de las marcas tradicionales, tiene su propia forma de hacer las cosas y eso hace que cada decisión que toman siempre se mira con lupa y genera opiniones muy polarizadas. Lo que no se puede negar es que Tesla ha revolucionado la industria automovilística.

El Model 3 milita en el segmento D

Cuando las grandes marcas tradicionales daban pasos pequeños y sin mucha convicción hacia la movilidad alternativa, llegó Tesla haciendo una apuesta decidida por los vehículos eléctricos, demostró que hay mercado para ellos y obligó al resto de la industria a cambiar, a seguir este camino.

El Model 3 busca popularizar esa filosofía de la marca estadounidense con un precio más accesible y sin rivales a la vista. La berlina media de Tesla mide 4,69 m de longitud, es decir, más o menos lo mismo que un Mercedes Clase C, un Audi A4 o un BMW Serie 3. Estos serías sus oponentes más relevantes en Europa pero ninguno de ellos ofrece una versión 100% eléctrica. El Polestar 2 está en el horizonte y sí sería un rival directo del americano, al igual que el futuro BMW i4.

El diseño exterior está muy relacionado con la berlina más grande de Tesla, el Model S. Un estilo inconfundible especialmente en el frontal y unas formas muy fluidas, aparentemente sencillas y pensadas para beneficiar la aerodinámica. De hecho el coeficiente aerodinámico es 0,23, un dato sencillamente impresionante. Para conseguirlo, hasta manilllas de las puertas están enrasadas con la carrocería.

El modelo americano no permite muchas opciones de personalización ofreciendo una escasa variedad de llantas de aleación y colores para la carrocería. Tenemos las llaves del Tesla Model 3 Performance, la variante más prestacional que se sitúa como tope de gama para este modelo. Tiene algunos elementos específicos como las llantas de 20 pulgadas, los frenos Performance con pinzas en rojo, la suspensión rebajada y el alerón de fibra de carbono.

Bueno, cuando digo que tenemos las llaves es una forma de hablar porque el Model 3 no tiene llave. Al menos no una normal. En lugar de una llave tradicional la berlina eléctrica propone una tarjeta, es una novedad en la marca. Es muy fina, incluso resulta menos gruesa que una tarjeta de crédito, así que se puede llevar en la cartera cómodamente.

Cuando estamos cerca del coche éste se abre automáticamente y cuando nos alejamos se cierra, todo ello sin sacar la tarjeta del bolsillo. Sin embargo para arrancar el motor sí que hay que sacarla del bolsillo porque hay que colocarla brevemente sobre un punto concreto de la consola central para que el sistema la detecte y conceda el arranque. Aquí se pierde toda practicidad ya que de poco sirve el acceso manos libres si no permite arranque manos libres.

Una tarjeta sustituye a la llave tradicional... pero hay que sacarla del bolsillo para poder arrancar el coche

También se puede hacer acceder y arrancar mediante un smartphone que previamente hayamos vinculado. La aplicación para móviles de Tesla también habilita varias funcionalidades más como encender las luces o hacer sonar el claxon, comprobar la autonomía restante y controlar la carga eléctrica si está enchufado o gestionar la climatización.

Una vez dentro del habitáculo queda claro que el Model 3 no dejará a nadie indiferente con un diseño minimalista llevado al extremo hasta el punto que parece un mueble de Ikea al que se le ha añadido una tablet. El salpicadero tan fino da una sensación de mayor espacio en las plazas delanteras y proporciona una mejor visibilidad delantera.

A pesar de que mucho se ha escrito sobre imperfecciones de acabados, pintura o ensamblaje de algunas unidades del Model 3 hay que reconocer que, al menos en esta unidad en concreto, no se le puede poner grandes peros ni por fuera ni por dentro. La calidad de acabados es en general muy buena aunque en ocasiones la excesiva sencillez del diseño de menos sensación de lujo, como es el caso del volante.

Aunque lo materiales son de calidad, el habitáculo del Model 3 no transmite una sensación lujosa por su aparente sencillez

No hay botones, las superficies son lisas y limpias e incluso se prescinde de un cuadro de instrumentos. Toda la interacción con el coche se realiza en la pantalla de 15 pulgadas situada en la consola. Una pantalla que en el Model 3 está dispuesta de manera horizontal en lugar del aspecto vertical de los Model S y Model X y que tiene una calidad de imagen extraordinaria, funciona con rapidez y la respuesta táctil es inmejorable.

Desde la pantalla se pueden manejar las funciones que habitualmente se pueden encontrar en un sistema de infoentretenimiento (navegación, telefonía, audio). Todas las acciones se realizan de una manera muy simple e intuitiva aunque en un primer momento la ingente cantidad de posibilidades e información puede apabullar.

A través de este sistema también se ajustan la dirección o los retrovisores, se regula la climatización o se abre el maletero. Sin embargo la filosofía de integrar todo en la pantalla para eliminar botones lleva también a situaciones un poco absurdas: por ejemplo, para abrir la guantera (una acción realmente simple en cualquier coche) hace falta entrar en un menú de la pantalla y después elegir la opción adecuada.

En la pantalla se concentran prácticamente todas las funciones del vehículo

En la consola hay varios huecos, algunos bastante grandes, donde depositar objetos. Tienen unas tapas que hay que cerrar con cuidado, ya que si se hace con algo de fuerza se niegan a cerrarse. En ninguno de ellos se ha instalado una base de carga inalámbrica para smartphones a pesar de que habría sido de utilidad para algunos usuarios.

La berlina media de Tesla tampoco tiene salidas de ventilación a la vista. El aire sale a través de una abertura que recorre longitudinalmente todo el salpicadero y cuyo flujo se controla sí, a través de la pantalla. Una de las ventajas de que todo vaya a través del sistema de infoentretenimiento es que se pueden recibir constantes actualizaciones telemáticas de software con las que ir mejorando o ampliando las funciones durante toda la vida del vehículo.

En las plazas traseras se goza de una buena habitabilidad incluso para pasajeros de estatura elevada porque hay mucho sitio para las piernas y para la cabeza. Además, el llamativo techo solar doble proporciona una buena sensación de desahogo y una gran luminosidad al interior. La banqueta queda muy baja así que pasajeros altos no irán demasiado cómodos en un viaje largo al tener las rodillas muy altas y flexionadas. La anchura escasea comparado con otros modelos de este segmento y por lo tanto es mejor para dos adultos, tres irán muy apretados.

El maletero delantero permite repartir el equipaje de manera más óptima

El maletero tiene una capacidad pequeña para su tamaño, apenas 340 litros, menos incluso de lo que brindan algunos utilitarios. El portón no tiene ningún sistema de apertura eléctrica y la boca de carga es estrecha. El espacio es bastante diáfano y aprovechable y además debajo del piso hay un compartimento para distribuir la carga. El respaldo de los asientos traseros se puede abatir para ampliar la capacidad o transportar objetos largos.

El Model 3 es peculiar en todo y en cuanto al maletero también: en la parte delantera hay un segundo maletero. El espacio de carga que hay bajo el capó brinda 85 litros adicionales y cuenta con un par de ganchos integrados. Sumando ambos espacios el volumen total de carga se sitúa más cerca de la media del segmento.

Las versiones del Model 3 que están a la venta en España actualmente son las que corresponden a la gama más alta de este modelo: Gran Autonomía (Long Range) y Performance. Llevan tracción total porque recurren a dos motores eléctricos, cada uno impulsando un eje. El motor trasero entrega 200 CV mientras que el delantero proporciona 256 CV, una cifra que aumenta a 287 CV en la versión Performance.

El puerto de carga del Model 3 es CSS Combo

Este Model 3 utiliza una batería de iones de litio con una capacidad de 75 kWh y más de 500 km de autonomía. En Estados Unidos ya se comercializan versiones con 62 y 50 kWh. Esa versión de 50 kWh es la que propicia el Model 3 de 35.000 dólares que había prometido Elon Musk, el Model 3 asequible.

La toma de carga del Model 3 es de tipo CCS Combo, una novedad en Tesla y compatible con la mayoría de cargadores públicos. Por supuesto es compatible con la red de Superchargers, donde se puede realizar una recarga completa en sólo una hora aunque en apenas 20 minutos ya habrá cargado el 80%. En el otro extremo de tiempo está la recarga en una toma doméstica que necesitará de 25 horas para cargarse completamente.

Podemos echar el rato mientras recargamos la batería echando un vistazo a los huevos de Pascua (Easter Eggs) con los que siempre nos sorprende Tesla y que están, por supuesto, en la pantalla multimedia. Entre otras cosas podemos hacer que aparezca una chimenea en la pantalla para dar un ambiente más acogedor y ponernos románticos o podemos entretenernos con varios videojuegos de los 90.

Dejemos la teoría a un lado y pasemos a la práctica. Es hora de ver cómo se mueve el Model 3 más potente del mercado, la versión Performance, que genera un total de 353 kW (480 CV) ¡Vaya cómo se mueve! Es muy rápido, es muy divertido y resulta sorprendentemente ágil a pesar de que se nota un poco pesado, porque lo es. El peso ronda los 1.900 kg, que es mucho más que el resto de coches del segmento, y se debe lógicamente a las baterías.

Parte de la razón de esa agilidad se debe a la suspensión, que está rebajada en altura respecto al resto de versiones del Model 3 y tiene un tarado muy firme limitando las oscilaciones de la carrocería. Sorprendentemente no resulta dura y ofrece un compromiso sensacional entre estabilidad y confort.

La capacidad de aceleración, algo en lo que siempre se han centrado los modelos de Tesla de una manera casi obsesiva, es sencillamente brutal. Esta versión Performance es capaz de alcanzar los 100 km/h desde parado en sólo 3,4 segundos, siendo capaz de humillar a algunos deportivos de renombre. La entrega instantánea del par catapulta el coche con violencia mientras la espalda se hunde en el respaldo del asiento.

El Model 3 Performance asombra por su capacidad de aceleración

Tenemos a nuestra disposición varios modos de conducción que varían individualmente la capacidad de aceleración, la asistencia de la dirección y la intensidad del freno regenerativo. Así que podemos disfrutar de unas prestaciones muy altas o de una conducción más relajada. En este segundo caso se disfruta de un habitáculo silencioso y relajante.

La versión Performance tiene 530 km de autonomía homologada en ciclo WLTP, una cifra fantástica y no muy alejada del dato real aunque depende mucho de las condiciones y estilo de conducción. La variante de Gran Autonomía eleva la cifra hasta los 560 km ¿Quién dijo que con un coche eléctrico no se puede viajar?

Como no hay instrumentación ni un head-up display, para ver la velocidad hay que mirar la pantalla obligando a desviar la vista de la carretera. Concentrar todo en la pantalla supone una fuente de distracción habitual porque hay que meterse en menús y submenús mientras vamos conduciendo, algo que podría haberse minimizado con botones físicos para las funciones más habituales. Por ejemplo, podemos activar los limpiaparabrisas con la palanca que hay tras el volante pero para ajustar la velocidad de barrido hay que irse, una vez más, a la pantalla.

Los faros son Full Led pero no pueden tener un sistema matricial que sí está disponible en otros modelos del segmento

Al final estás más tiempo pendiente de la pantalla que de la carretera. Afortunadamente tenemos algunos asistentes que nos facilitan la conducción, aunque son opcionales. El más popular es el denominado piloto automático (Autopilot) que aúna diferentes asistentes de conducción que también podemos encontrar en otras marcas como el control de crucero activo y el asistente de mantenimiento de carril.

Hago especial hincapié en esto: son asistentes, el conductor siempre debe mantener el control del vehículo. Es importante recordar esto porque hay otro paquete opcional que Tesla denomina “capacidad de conducción autónoma total” que dispone todo el hardware necesario para una conducción 100% autónoma que aún no existe. Si algún día esa tecnología estuviera disponible, tener este paquete permitiría actualizar el sistema para que se pudiera utilizar. Este paquete también incluye funciones como la de adelantar a coches más lentos automáticamente en autopista o un sistema de aparcamiento automático.

Aunque se trata del modelo de acceso del modelo fabricado en la factoría americana de Fremont, en España actualmente la versión más económica del Model 3 cuesta 56.000 euros pero ¿cuánto cuesta la unidad que hemos conducido? El Model 3 Performance tiene un precio de partida de 66.900 euros. Desde luego no es apto para todos los presupuestos.

El Tesla Model 3 Performance está disponible desde 66.900 euros

La tarifa sube aún más si miramos la lista de extras, que son pocos pero son costosos. Elegir un color exterior diferente al negro nos puede costar hasta 2.700 euros adicionales, el interior con cuero blanco en lugar de negro son 1.050 euros más, el piloto automático suma otros 3.200 euros, y la capacidad de conducción autónoma son 5.300 euros más. Es decir, que si lo queremos con todo estamos hablando de 80.000 euros para obtener uno de los coches más impresionantes del mercado.

Afortunadamente habrá versiones más económicas. El famoso Tesla Model 3 de 35.000 dólares ya está a la venta en Estados Unidos y en la segunda mitad de este año llegará a Europa con un precio que debería estar por debajo de los 40.000 euros. A ese coste, y teniendo en cuenta que no tiene rivales directos ya que de momento no hay ninguna otra berlina eléctrica de estas características en los concesionarios, podría ser el modelo que permita a Tesla hacerse con una cuota de mercado muy importante.

El precio de ese Model 3 asequible es muy tentador, no hay duda, aunque con respecto a la versión que ha protagonizado nuestra prueba hay que tener en cuenta que la batería es más pequeña, tiene menos autonomía, es menos potente, prescinde de la tracción total y lleva bastante menos equipamiento ¿Seguirá estando a la altura?

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