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    GP Australia - CarreraVettel le levanta la victoria a Hamilton en boxes

    La estrategia de Ferrari bajo condiciones de coche de seguridad virtual propició que el de Mercedes perdiese una carrera que tenía bastante segura.

    Alonso acaba quinto, su mejor resultado en dos años, con Carlos Sainz más atrás de lo previsto, 10º.

    Los boxes también juega su papel en la Fórmula 1, y como ocurriera en 2017, Sebastian Vettel demostró que en Ferrari saben sacar petróleo de las condiciones difíciles. El alemán logró la primera victoria de la temporada, gracias a que la Scuderia supo leer mejor la entrada de un coche de seguridad virtual que borró la sonrisa a un Lewis Hamilton que lo tenía todo a favor. El británico superó al gran perjudicado de estos movimientos, Kimi Räikkönen, que dejó sin podio por poco a Ricciardo.

    Con Ricciardo cuarto, Fernando Alonso conquistó una quinta plaza que le sabe a oro. No en vano es la mejor posición de carrera desde hace dos temporadas (fue quinto en el GP de Estados Unidos en 2016), mientras que Carlos Sainz pagó caro un fallo cuando peleaba por aguantar a Alonso. Acabó 10º, incluso con problemas estomacales.

    Una salida limpia

    Tras una de las salidas más limpias de los últimos tiempos, Lewis Hamilton empezó a tirar como si le fuera la vida en ello. Sólo Max Verstappen cedió una posición, merced a su arrancada con neumáticos superblandos (él y Daniel Ricciardo partían con estrategia contraria al resto) que propició que Kevin Magnussen se metiese cuarto en las primeras vueltas. Un conato de adelantamiento de Alonso a Sainz fue lo más destacable.

    Ni un incidente notable hasta la séptima vuelta, cuando Sergey Sirotkin se convirtió en el primer abandono de la temporada por un problema de frenos, y a continuación un Marcus Ericsson que entró a boxes para quedarse fuera.

    Justo después de que a Max Verstappen le pidiesen paciencia, el holandés demostró todo lo contrario con un trompo por atacar con demasiada fuerza en la chicane del principio del circuito. Salvó el accidente con Grosjean y Ricciardo por muy poco.

    La rotura del motor Honda del Toro Rosso de Pierre Gasly fue el prólogo del baile en boxes con las primeras (y en casi todos los casos, únicas) paradas. El primero fue Kimi Räikkönen, que montó neumáticos blandos para tirar hasta el final, al que cubrieron desde Mercedes con idéntica estrategia por parte de Lewis Hamilton. No había motivo para intentar nada distinto, toda vez que además al británico le salió bien, a la espera de lo que hiciera Sebastian Vettel, líder momentáneo de la prueba.

    Por detrás hubo más movimiento. Sainz se coló intentando defender la plaza con Alonso, lo que propició que el asturiano le ganase la posición justo antes de que le ordenaran parar en boxes, mientras que Kevin Magnussen, que estaba rodando cuarto, tuvo que abandonar después de que uno de sus neumáticos no entrase bien. El mismo problema tuvo su compañero Romain Grosjean, que dejó su coche apartado en pista, lo que obligo a desplegar el coche de seguridad virtual. KO de Haas, que estaban cuajando la mejor carrera de su vida, en boxes.

    Vettel lo vuelve a hacer

    Los problemas de Haas fueron determinantes para el devenir de la carrera. Esa pistola defectuosa en el equipo estadounidense hizo que los pilotos entrasen en boxes para hacer su parada. El gran beneficiado fue un Sebastian Vettel que, como en 2017, le levantó a Hamilton la primera posición de la carrera.

    El enfado de Hamilton con su equipo fue notable, como es lógico: "¿Estábamos en ventana de adelantamiento?", preguntó. La situación se minimizó justo después, ya que las dificultades para sacar el Haas de Grosjean obligó a hacer debutar a Bernd Mäylander con el coche de seguridad normal, con lo que se reagrupó la cabeza de carrera.

    En las paradas también hubo cierta polémica, con Fernando Alonso involucrado. El español fue adelantado por Max Verstappen bajo banderas amarillas, lo que, tras la queja de McLaren, propició que el holandés le devolviese la posición, que dejó al español en quinta posición.

    El relanzamiento no cambió nada arriba. Vettel mantuvo la primera posición, con Hamilton a rueda pero segundo aún, mientras por detrás de Ricciardo, a distancia, Alonso comandaba un tren por delante de Verstappen, Hülkenberg y Bottas.

    Hamilton pide fiesta

    Enfilando las últimas diez vueltas de carrera, Hamilton se puso en modo ataque. Avisó por boxes de que iba a ir a por ello, que le dejasen apretar. Dicho en corto: estaba pidiendo el 'party mode' para adelantar a Vettel, aunque se quedó corto. Tanto apretó, que se coló en una curva y acabó perdiendo más de lo que esperaba.

    Mientras Carlos Sainz se quejaba de problemas estomacales por un problema con el sistema de agua, la situación de carrera se apretó arriba. A Hamilton no le valía el segundo puesto, pero cuando estaba llegando a distancia de DRS, claudicó. A cinco vueltas perdió dos segundos de golpe, merced a una caída súbita de rendimiento de los neumáticos traseros, y todo el espectáculo quedó en manos de Red Bull.

    Y es que tanto Daniel Ricciardo, en su búsqueda por el tercer puesto con Räikkönen, como Max Verstappen, por el quinto con Alonso, llegaron al final con un extra de potencia que les permitió pelear al final, aunque se quedaron cortos.

    Tabla de tiempos Carrera Gran Premio de Australia

    Fotos: Ferrari

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