¿Quieres estar informado diariamente con las últimas novedades del mundo del motor?

Ahora noPermitir
Mis favoritosAccesoVender coche
    Autobild.es

    Amores de juventud: el Mitsubishi Lancer EVO

    59
    No te pierdas la galería de fotos del Mitsibushi Lancer EVO en sus 10 versiones.

    Esta es la historia del Lancer, un coche concebido inicialmente para el mercado japonés y que posteriormente sirvió de plataforma para el Mundial de Rallies a través de la versión EVO. Ambos objetivos acabaron excediendo las expectativas de Mitsubishi.

    Hablar del Mitsubishi Lancer EVO es hacerlo de una de las sagas míticas del mundo del automovilismo en su versión más global: la comercial y la competitiva. Y es que este sedán de cuatro puertas destinado al segmento C nació con objetivos modestos, pero pronto se convirtió en uno de los iconos de los aficionados al mundo de las cuatro ruedas.

    El Mitsubishi Lancer nació en Japón en 1973 y ha sido producido por Mitsubishi hasta 2017. A lo largo de esas más de cuatro décadas de existencia, el Lancer se ha vendido con carrocerías sedán, familiar, coupé y Hatchback, pero no cabe duda de que la historia de este modelo se escribe principalmente gracias a la saga Evolution, al menos desde el punto de vista prestacional y sentimental.

    EVO I

    La primera generación del Mitsubishi Lancer EVO nace dos décadas después del lanzamiento del modelo y lo hace en un principio exclusivamente para el mercado japonés.

    El plan es producir 2500 unidades para homologar el modelo de cara a su participación en el Mundial de Rallies de 1992 y desde ese momento se fijan las bases de un concepto que permaneció inalterado con el paso de los años: motor de 2 litros turboalimentado con tracción integral permanente a las cuatro ruedas.

    La tracción total 4WD era heredada del Galant VR-4 con el que Mitsubishi competía en el Mundial de Rallies

    El EVO heredó de la quinta generación del Lancer -en el que se basaba- su ligereza y compacidad, a la que sumó mayor velocidad, aceleración, rigidez torsional y, por tanto, un comportamiento dinámico en curva y frenada sobresalientes.

    El primer motor utilizado fue el 4G63, que contaba con un intercooler más grande, así como una relación de compresión superior y nuevos inyectores, bielas, pistones y cigüeñal. Gracias a eso la potencia llegaba a los 250 CV y el par máximo ascendía hasta los 309 Nm de par.

    La tracción total 4WD era heredada del Galant VR-4 con el que Mitsubishi competía en el Mundial de Rallies hasta la llegada del Lancer EVO y el sofisticado sistema de suspensiones tipo MacPherson para el eje delantero y multilink para el trasero, completaba un conjunto altamente efectivo.

    Vídeo conmemorativo del Mitsubishi Lancer EVo realizado por el Club EVO de Japón.

    Sin duda otra de las claves del primer EVO era su bajo peso, pues escasamente superaba los 1150 kg. de peso, aunque exteriormente su aspecto no mostraba claramente lo que este coche era capaz de hacer.

    Las diferencias con el Lancer convencional se limitaban a un capó frontal de aluminio con grandes tomas de aire, un parachoques delantero modificado para alojar el radiador de mayor tamaño y un alerón trasero de gran tamaño.

    EVO II

    El éxito de las primeras 2500 unidades del Lancer EVO animó a Mitsubishi a lanzar una segunda generación a finales de 1993, que no era más que una actualización de la primera y que hasta primeros de 1995 arrojó unas ventas nada despreciables de 6500 unidades.

    El EVO II contaba con 10 CV más de potencia gracias al aumento de la presión del turbo, así como con un alerón trasero de mayor tamaño, neumáticos más anchos montados sobre llantas OZ y geometrías de suspensión y relación de cambios mejoradas.

    Gracias a todo ello, la maniobrabilidad era ahora más rápida y su efectividad en curva mejoraba todavía más.

    EVO III

    A estas alturas, los planes iniciales de Mitsubishi ya eran cosa del pasado y el Lancer EVO se asentaba en el mercado japonés con una tercera generación.

    En Motor.es puedes encontrar algunas unidades de segunda mano a la venta. Click aquí

    La tercera generación llegaba con algunos cambios relevantes a todos los niveles, ganando otros 10 CV de potencia. A su vez, el motor incluía un nuevo turbo e intercooler, mayor relación de compresión. Por su parte, la aerodinámica mejoraba notablemente a través de una nueva carrocería, parachoques delantero rediseñado y menor altura al suelo.

    EVO IV

    Tras dos años en el mercado y casi 10.500 unidades vendidas de la tercera generación, la marca nipona lanzaba la siguiente en 1997, ya con un nuevo chasis y el inicio de su época dorada.

    El mencionado chasis era más largo y algo más pesado, pero también permitía una menor altura al suelo y una mayor eficacia. La principal novedad era el diferencial de deslizamiento limitado de engranaje helicoidal adaptable al par acompañado de un control activo de guiñada (AYC) que mejoraba ostensiblemente el comportamiento y la estabilidad en curva y frenada.

    Espectacular Tommi Mäkinen a bordo del Mitsubishi Lancer EVO IV.

    En el apartado del motor, el bloque 4G63 se mantenía, pero con la incorporación de pistones más ligeros un turbo de respuesta más rápida e incremento de par a menor régimen de giro.

    De igual modo, el colector de admisión y la junta de la culata fueron modificados para permitir una mayor relación de compresión y presión, elevándose la potencia hasta los 280 CV.

    Los neumáticos y los frenos ganaron tamaño y el diferencial trasero incorporaba un mecanismo de transferencia de par gestionado por la centralita (ECU).

    EVO V

    Esta quinta generación es considerada por muchos la mejor y más icónica de toda la saga del Lancer EVO, aunque en realidad fue más un restyling de la anterior. Quizá en ello tenga que ver que fue la primera en comercializarse en los mercados europeos.

    Dicha actualización llegó propiciada por el cambio de reglamento en el Mundial de Rallies, que pasaba a regirse bajo la normativa World Rally Car. Así, en enero de 1998 llegaba el EVO V con nuevos asientos RECARO, nuevos pasos de ruedas y un alerón trasero regulable de aluminio.

    El chasis ganaba anchura y las llantas asaban a ser de 17 pulgadas con neumáticos 225/45 R17, mejorándose también la aerodinámica frontal, así como la refrigeración y extracción del calor.

    En cuanto a la suspensión, el desarrollo se centró en dotar de mayor rigidez al sistema, optimizando también la geometría y el peso. Los frenos también recibieron una actualización, mejorando Brembo el sistema de discos delanteros ventilados con pinzas de cuatro pistones delante y de dos detrás.

    Finalizando con el motor, el EVO V mantenía los 280 CV de potencia, pero las modificaciones en los pistones e inyectores, así como en la presión del turbo, permitieron un aumento del par máximo hasta los 373 Nm a 3000 rpm.

    EVO VI

    Esta generación llegó en 1999 y lo hizo con una estética mucho más agresiva a consecuencia del notable éxito en la competición, con el Lancer EVO sumando cuatro mundiales consecutivos a manos de Tommi Mäkinen.

    Este Lancer EVO contaba con refrigeración mejorada, suspensión más rígida y fiable con uso más intensivo del aluminio, así como una altura y centro de gravedad modificados. Igualmente, el alerón trasero pasó a ser de doble plano para generar mayor carga aerodinámica.

    El motor recibió un turbocompresor de titanio y un intercooler más grande, pero en el año 2000 llegaría la edición especial Tommi Mäkinen, decorada con los colores del equipo de rallies y que era 10 mm más baja y contaba con una dirección más rápida, turbocompresor evolucionado y suspensiones específicas, además de la segunda generación del AYC.

    EVO VII

    La primera generación del siglo XXI llegó con algo más de peso y un diferencial activo ACD combinado con un diferencial de deslizamiento limitado evolucionado, manteniéndose la potencia en 280 CV y aumentando el par máximo hasta los 385 Nm.

    La carrocería ganó en rigidez y el turbocompresor y el intercooler recibieron una nueva actualización. El ABS pasó a tener tres modos en función de la superficie por la que se circulaba y la suspensión también fue mejorada, generando una distancia entre ejes algo más larga y mayor ancho de vías.

    El espectacular Lancer EVO VII, haciendo gala de sus dotes de drifting y la tracción integral.

    Esta generación recibió también el cambio de levas en el volante en 2002 y contaba con neumáticos 235/45 ZR17 sobre llantas de 17 pulgadas.

    EVO VIII

    En 2003 llega la octava generación del Lancer EVO con alerón trasero de fibra de carbono y una notable mejora en el sistema de refrigeración del motor.

    Pero sin duda el elemento estrella de esta octava versión fue la llegada del nuevo sistema AYC, el diferencial trasero activo que ahora incorporaba sistema de engranaje planetario y permitía transferir el doble de par que el anterior, mejorando también la tracción en fase de aceleración.

    La transmisión también era nueva y pasaba a ser de seis velocidades con una última relación larga para contener los consumos. El turbocompresor también recibía mejoras y el par motor ascendía a los 392 Nm.

    Esta fue la primera en desembarcar oficialmente en Estados Unidos, ya que el Subaru Impreza, su némesis en el mercado y la competición, contaba con mucho éxito en el continente americano. También fue la que escenificó un giro hacia la eficiencia y rendimiento a costa de prescindir parcialmente de la radicalidad de las versiones anteriores.

    EVO IX

    En marzo de 2005, Mitsubishi lanzó al mercado la novena generación del Lancer EVO, que contaba como principal novedad la tecnología MIVEC, un sistema de movimiento y sincronización variables de las válvulas de admisión y escape.

    Ello permitía una mayor entrega de par a regímenes bajos y medios, así como un menor consumo y emisiones de gases contaminantes. De igual modo, el turbocompresor actualizado y elaborado con aleación de titanio y magnesio permitió una considerable reducción de la entrega de potencia.

    La novena generación del Lancer EVO contaba como principal novedad con la tecnología MIVEC

    Una potencia que, gracias a ello, pasaba a ser de 290 CV tras levantarse el acuerdo entre fabricantes nipones por el cual no se permitía la producción de vehículos con potencias superiores a los 280 CV.

    EVO X

    La última generación del Lancer EVO llegaba en 2008 y lo hacía con una estética muy renovada, pero sin perder elementos clave de su historia como el alerón trasero.

    El motor pasaba a ser el 4B11T con bloque de aluminio fundido asociado a una transmisión Twin Clutch de corte deportivo, aunque manteniendo el tradicional concepto de 2 litros turboalimentados y tracción total.

    En este último aspecto, llegaba el Super All Wheel Control (S-AWC), que incorporaba diferencial central activo, control de guiñada activo (SAYC), control de estabilidad activo y control de estabilidad deportivo.

    El último Lancer EVO, junto al 2000 Turbo de rallies de 1980.

    La potencia llegaba por fin a la mítica barrera de los 300 CV, aunque perdía parte de su esencia racing y acababa sucumbiendo a la necesidad de Mitsubishi de centrarse en las tecnologías híbridas y eléctricas que han acabado imponiéndose en el mercado.

    Al menos la marca nipona rindió merecido homenaje a una saga mítica en el mundo del automóvil, lanzando para ello la edición limitada Final Edition, con 307 CV de potencia y 414 Nm de par. De igual modo, el Lancer convencional diría adiós en 2017 ante el imparable auge de los SUV en detrimento de las berlinas y sedanes.

    Es difícil elegir una versión del Mitsubishi Lancer EVO sobre las demás, pero sin duda se trata de uno de los iconos del mundo de los rallies y también uno de los turismos más enfocados a las prestaciones que ha tenido el mercado en los últimos 40 años. Y eso, en esta sección, siempre es apreciado.

    El habitáculo de la primera generación del Lancer EVO.

    CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS

    El mítico motor 4G63 dos litros turbo de Mitsubishi.

    Fotos: wheelsage.org

    Amores de juventud: el Mitsubishi Lancer EVO